Lo que habita entre las sombras
Pero presentía que era tuyo, tiene un toque angelical, en verdad te agradezco mucho el detalle.
- Me pone feliz saber que te gustó Lía, lo preparé con mucho esfuerzo y aprecio. Te diría amor, pero no puedo sentirlo. Sonreí de una manera sincera y miré fijamente a los ojos de este bello ángel, veo el esfuerzo, gracias. Azel me devolvió la sonrisa. Para ser un ángel que escolta el alma de los humanos que acaban de morir, es bastante dulce, cualquiera pensaría que el ángel de la muerte sería una entidad tétrica o al menos por el nombre uno ya tiene cierto nivel de miedo, pero él era todo lo opuesto.
- Dime Azel, ¿Cuál era el segundo tema del que me querías hablar?