Una luna, Un destino
«Eres la única que nos puede salvar»
La niña no entiende porqué escucha esas voces, pero algo le impide que continúe su camino, lo que la deja paralizada por un instante, «Esto es un sueño, no está pasando», se dice mientras se tapa los oídos y cierra los ojos con fuerza, de pronto, vuelve su mirada a la ventana y unos destellos brillantes le muestran a unos lobos blancos, encorvándose y transformándose en humanos y a ella, con una tiara, en edad adulta, de la mano de un apuesto chico de ojos azules acercándose a su oído, susurrándole «Sarah, estás destinada a mí».