El ENGAÑO DE MI ESPOSO PARALITICO
Tom, ésto es el maldito infierno para mí
— Calma, todavía no todo está dicho — al apenas terminar de hablar el asistente, de escucharon voces afuera de la oficina, una que Isabella, conocía muy bien
— ¡Estoy aquí para ver a la CEO Ferrer, dígale que es Aníbal Valencia, el que la busca! se oía al abogado
— Déjalo pasar — ordenó la CEO a la secretaria, quién dejó pasar al apuesto hombre
— Isabella, estoy aquí para... — por unos momentos Aníbal, se quedó sin palabras al ver a la mujer que seguía amando, cargando a un pequeño bebé, se podía ver qué tenía poco tiempo de vida, ¿entonces ella?