Doña Magdalena Montalbán
Hoy es un día importante.
Detrás de ella llegó su hija mayor, Clara, de treinta y dos años, con su hija pequeña en brazos. La niña, de apenas cuatro años, se llamaba Magdalena.
—Abuela, ¿es verdad que las tres reinas están aquí? —preguntó la pequeña con los ojos muy abiertos.
Isabel se agachó con dificultad y acarició el cabello de su bisnieta.