EL ALFA DE HIELO Y SU LUNA SIN LOBA
Ella estaba dormida y desnuda, la transparente agua dejaba ver sus turgentes senos, sus rozados pezones y su vientre plano, las doradas piernas, atraparon la mirada del apuesto Alfa, estaba fija fija en esa bellísima mujer que la diosa luna le había dado como pareja destinada, los latidos de su corazón estaban acelerados, le emocionaba tanto conocer a su luna
Sin esperar más, la sacó de la tina y la secó con mucho cuidado, el Alfa, no perdía un solo detalle de cada facción, cada curva, sus apetecibles y carnosos labios lo atraían como un desquiciado
— ¡Oye... oye... despierta, luna...!
— Yo... ¿Dónde...? ¿Dónde estoy? — Elizabeth, abría sus ojos color esmeralda que parecían brillar sobre su