El rechazo del Alfa, el reclamo del Beta
Observé cómo un trozo de carne y cebolla caía al suelo, donde se unió a un cementerio de migajas.
—Hombre —dijo, masticando como una cabra—, esta boda ha sido rara, ¿verdad? Quiero decir, un cambio de novia completo. El drama. Las revelaciones. Los llantos. Y de pronto, ¡pum!, el novio consigue una chica nueva. ¡Nada menos que Elara! La hija menor del Alfa Ronan ocupando el lugar de su hermana mayor. ¿Quién lo hubiera visto venir?
Solté una pequeña risa, intentando imitar el tono que había escuchado de Mateo tantas veces. Un poco distante, un poco engreído, como si siempre estuviera al tanto de algún secreto.