Corazón que miente
, jamás pude estar con otra mujer desde que te conocí, esas mujeres que viste salir de aquí tantas veces, fueron contratadas para hacerte daño, jamás tuve nada con ellas –recordaba esos momentos con claridad, había sentido tanto dolor, y ahora sabía que no había ocurrido nada, aunque eso no lograba borrar la sensación de dolor y traición–, use la excusa de ponerme ebrio para poder estar contigo, me engañaba diciendo que no sabía lo que hacía, pero la realidad es que esos momentos eran los únicos en que podía dormir sin pesadillas o remordimientos –dice bajo, sujeta con suavidad mi rostro, sus preciosos ojos negros como la noche, se clavan en mí, podía ver arrepentimiento, pero también amor,