La bestia de la bella
Vas a matarme
Embestí con fuerza escuchando sus gemidos, decía mi nombre cada que perdía fuerza en sus piernas, la bese hasta dejarla sin aire, la tome en cuatro tome sus brazos pegándola a mí, sintiendo como vibraba todo su cuerpo, sin dejar de embestirla, bese y lamí su cuello, sus caderas se movían ante mis embates, esto era estar en la gloria, sin esperarlo me giro quedando encima de mí, me cabalgaba tan rico que no podia dejar de jadear su nombre, se movía errática encima de mí, su clímax estaba cerca, tome sus caderas hundiéndome mas en ella, embestía fuerte, profundo sin limitaciones como a ella le gustaba, hasta que escuche su gemido satisfecho sintiendo los temblores de su vagina te