El Alfa Rechazado y la Luna Olvidada
Alexander dio un paso al frente, liberando de golpe su imponente aura de Alfa Supremo con la intención de aplastar al intruso, pero la magia violeta del desconocido absorbió la presión sin inmutarse lo más mínimo.
El hombre levantó lentamente la cabeza, dejando ver unos ojos completamente blancos, desprovistos de pupila, y una sonrisa perversa que mostraba colmillos más propios de una bestia ancestral que de un licántropo normal.
—Mi nombre es Kaelen —anunció el forastero, abriendo los brazos con dramatismo mientras la escarcha negra comenzaba a devorar las baldosas a su alrededor—. Y vengo a reclamar lo que por sangre le pertenece al verdadero linaje de la no