Del amor viejo, al sendero limpio
Un grito colectivo de horror se alzó cuando el autobús entero se despeñó por el precipicio, arrastrando consigo a Carmen y a Nacho.
Leo ya estaba a mi lado. Como seguía a Sergio en Instagram, abrió su perfil y me mostró una publicación de hace un minuto.
En el video, aparecían él, Camila y Benjamín con una medalla de primer puesto, sonriendo radiantemente.
La leyenda decía: “¡Qué hijo más brillante!”
En ese momento, llegó el policía Lorenzo, con el que había hablado antes.
—Que venga tu esposo a identificar los cuerpos.