Libérame
Ese gesto sutil de presionarse el pezón y que la tela impidiese verlo por completo, pero que cuando alejaba la mano lucía rígido a través de la misma, invitando a ser lamido, succionado y venerado.
Sin embargo, también era cierto que en esos momentos ella se desvanecía en sus recuerdos, en su pasado, en las razones que la habían llevado a ese horrible sitio. En cambio, ahora experimentaba esas sensaciones de una forma violenta, que la mantenía en vilo ante cada reacción de Alexander.