ÁMAME UNA VEZ MÁS
Camino a la sala y me siento en uno de los muebles, mi pecho duele, respiro, cuadro mis hombros y me recompongo para decir:
—Quiero el divorcio —pronuncio la palabra que suena amarga en mi boca, mientras los latidos de mi corazón se hacen dolorosamente lentos y la expresíon en su rostro me hace querer desistir de esto.
—¿Qu…qué? —da un paso atrás alejandose de mi, m****a.
—Esto, lo nuestro, debe terminar hoy —aseguro y me quemo por dentro.
—No entiendo —niega lentamente con la cabeza.
—Mi vida va a cambiar de ahora en adelante y no hay un espacio para ti en ella, nuestra relación duro lo que tenía que durar, nuestros mundos no pertenecen —¡Patrañas! Todo eso me importa una m****a.