BARBARO MI MATE
─ Hablemos Samay
La voz de Alessandro se nota débil, reconoce la superioridad de esta esta mujer, la imbatible Samay, es sorprendente su forma de pelear, de defenderse y matar.
— Hablar, que linda palabra, lástima porque si está en mi vocabulario, pero pocas veces la pongo en práctica.
Ella mueve su cuello tratando de relajarse.
─ Hay que tener cuidado Armin, si llega al nivel de perder su conciencia, no podremos detenerla.
Escucho la voz de mi lobo.
─¿De que hablas?
─Mirale los ojos.
La observo y parecen un arcoíris, cambian constantemente de color.