Beast
Mastico sintiendo la crema de cacahuate en mi boca, imaginarme a Ariel cubierta de chocolate hace que la polla se me endurezca.
—Te diré un secreto —de un salto me subo a la mesa y me siento a un lado de ella, quien no deja de sollozar al tiempo que acabo con mi chocolate—. Jamás me he enamorado de nadie, bueno, hasta que conocí a Ariel, ella es la única mujer en mi vida, Enzo suele decir que los Torres solo nos enamoramos una vez en la vida, y le creo.
Termino mi barrita y lanzo la envoltura al suelo, arrugando el gesto al ver mi acción.