Dulce Venganza
—lloriqueo el hombre a su lado, el castaño rodo los ojos antes dejar ir un suspiro.
—Ya mejor pónganle la mordaza de una vez. —Lorenzo se volteó en dirección a Henry, ofendido. —¿qué?—pregunta divertido.
Lorenzo era la mejor persona que podía haber en su vida, siempre estaba para él, en las buenas y en las malas era el único que ahí se encontraba, jamás volvería a encontrar a alguien tan leal y servicial como él, el hombre era único en su especie, no había forma de falsificar o clonar a otro, existía una sola versión y lo mejor de todo era que él era la única persona en el mundo que podía disfrutar de su compañia hasta el último día de sus vidas.