Sufrida
Tomo la misma ruta de siempre, la más directa; aunque cada noche tener que pasar por aquí, sea un recordatorio en mi misma cara de todas las mentiras que creí.
Miranda' s Jewelry abarca media cuadra de extensión. Sus salones lujosos y escaparates exclusivos, muestran joyas aún más exclusivas, caras y elegantes; a la altura de personalidades importantes e inalcanzables para gente como yo. No debería importarme siquiera lo que es o lo que representa esa marca reconocida, pero sí lo hace. Ese cartel inmenso, fino y brillante, que anuncia el nombre de la dueña, me recuerda constantemente lo que pudo más que años de amor y compromiso. El dinero.