Mi marido es un fantasma
-Usted sigue muy afectada por lo de su marido, lo veo en sus ojos, en su mirada, lo escucho en su voz-, diagnosticó de inmediato el medico.
-Tardaré mucho en recuperarme, es la verdad-, asentí.
-Señorita Pölöskei, usted requiere un tratamiento de calmantes y terapia de sueño, es usted una paranoica compulsiva-, me dijo de golpe. De repente empezaron a reventar rayos y relámpagos en mi cabeza. Creí, incluso, en efecto, que estaba demasiado afectada, y lo de la paranoia era algo muy serio y preocupante, hasta que el propio Newis metió la pata. -Por lo que veo usted tiene doble personalidad, adolece de bipolaridad-, me dijo. Era lo mismo que había dicho, antes, Sebastián. Arrugué la frente, c