Venganza en la Corte de Jade
Ahí, el viejo Medicus Palatinus, a cargo del supuesto embarazo de la emperatriz, preguntó con cautela:
—Majestad, soy torpe, pero… respecto al hijo de la emperatriz, ¿cómo debemos anunciarlo afuera?
Claudio sonó implacable:
—Con la Sombra de Occidente, ¿hay alguna posibilidad de que sobreviva?
El anciano tembló.
—En teoría… imposible, Majestad.
—Entonces, así se dirá —ordenó con tono cortante.
La Sombra de Occidente era demasiado letal; insistir en el engaño levantaría sospechas.
Además, la mentira del embarazo nació cuando Esteban fue descubierto comprando a los monjes del Templo de la Gloria Divina para alterar el destino escrito.