RECUPERÁNDOLOS
Con el mundo en mi contra, y con nadie apoyándome, en el inicio de mi triste historia no pude hacer más que aceptar lo que me daban y salir huyendo.
Pero, ahora, siete años después, volví a reencontrarme con eso que ocho años atrás, por idiota, había perdido. Dándome cuenta que fui más estúpida de lo que había pensado.
Después de haber pasado por tanto, sin esperanzas de recuperar eso que siempre había querido tener, me encuentro hoy frente a un camino que no sé si me atreveré a andar, pues, yo me pregunto, si esta vez la vida se compadecerá de mí y me dejará obtener la verdadera felicidad.