MI VIENTRE EN ALQUILER
—ella preguntó sonriendo.
—Esta no es la razón. La verdad es que cuando las palabras salen de tu boca y llegan mis oídos, aún sin verte, siento que algo rebosa dentro de mi pecho, además es una excusa para ir a verte… o que vengas a mí…
—Las relaciones interpersonales, no están permitidas en la oficina, señor Cavalli.
—¡Quéjate con el jefe!
—Está bien, espéreme en su oficina, por favor…