La obsesión de Marchetti
El recorrido hacia la puerta principal es con una calle que a su lado posee algunos arbustos muy frondosos y en el centro una rotonda con una fuente en el medio, Mia se asusta cuando un enorme león corre junto al auto.
—Se llama Aslan, es mi beta, —anuncia.
—¿Beta?
—Es mi segundo al mando, —informa. —Un ejemplo, Akor, es beta de Enzo, cada alfa tiene uno, —murmura, Mia asiente.
Cuando el auto da vuelta en la rotonda se detiene, Aslan desaparece detrás de unos arbustos y regresa con una bermuda, el chofer abre la puerta y el primero en salir es Donato que es enseguida abrazado por su beta.