la Asistente del Alfa
Al día siguiente
La mañana llega como un relámpago, me alistó super rápido y salgo de casa casi de madrugada, necesito ser la primera, no puedo perder esta oportunidad.
Mi cita es a las siete, pero me dijeron que a todas las aspirantes la citaron a la misma hora. Llego con media hora de anticipación y ya hay dos chicas antes de mi.
Cinco minutos antes de la hora, ya eramos más de veinte y justo en ese momento llegó el Alfa, todas bajamos la cabeza y se escucho un gruñido de su parte.
—Solo las primera tres tendrán la oportunidad de pasar, las demás pueden retirarse —su voz es profunda y sensual, algo en mi pecho vibra y no se como explicarlo.