RECONQUISTANDO MI PRIMER AMOR
A regañadientes, y humillando cada vez a mi familia, Edric continuó con el matrimonio, pero esto lo hizo más tirano, así que hubo una segunda vez, cuando teníamos seis meses de casados.
No quise aceptarlo en esta segunda ocasión, y corrí escapando para contárselo a mis padres y hermanos, pero solo en cuestión de horas, estuve de regreso a la mansión enviada por ellos mismos, embarazada de siete meses, y perdiendo todas mis esperanzas en lo absoluto.
Estaba condenada de por vida. Y este era mi destino…
—¡Mírame, carajo! —solo sostuve mi mejilla mientras el sonido agudo, volvía a normalizarse.