Nadie Más Se Acerca
Isabella se dio cuenta de que Angelo tal vez no llegaría a tiempo y comenzó a hablar:
—En primer lugar, Su Señoría, este hombre llamado Hamzat no es mi esposo.
Hamzat se burló con incredulidad, pero Isabella lo ignoró y continuó:
—El hospital que construí hace cinco años lo hice con mi dinero. Cada centavo fue mío. Contraté a Hamzat para que trabajara para mí y le he estado pagando todos estos años. Él no fue más que un empleado durante los cinco años en los que afirma haber construido mi empresa. Sí, lo traté como un amigo porque confiaba en él, pero nunca fuimos pareja, ni tampoco acepté jamás casarme con él. ¿Cómo podría hacerlo si ya estaba casada? Sí, mi boda fue la semana pasada y, deb
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