La señora no perdona al infiel
Si hubiera fallado en uno solo, si hubiera apostado mal una sola vez, todo el esfuerzo anterior se habría desperdiciado por completo.
Pasar de venir de una familia en bancarrota a convertirse, de un salto, en la esposa de Héctor.
Un verdadero ascenso de clase.
Con eso bastaba para ver que su mente y su paciencia no eran algo que cualquiera pudiera igualar.
Por eso, viéndolo ahora, que Julieta hubiera logrado casarse con Héctor ya no resultaba tan extraño.
Por la forma en que estaban los dos, tampoco parecía que se hubieran reconciliado por completo.