Seducción
—No necesita nada, así como está quedó perfecto —corté el silencio, llamando su atención.
—¿Qué cosa?
—El proyecto —sonreí ladeado—. No le veo fallas ni errores. No se te pasó ni un detalle, pensaste en todo y eso lo hace perfecto. Tienes mi aval.
—¿En serio?
—Sí —asentí—. Y estoy segura de que el resto de los ejecutivos piensa lo mismo que yo. Lo nuevo e innovador siempre llamará la atención, pero el éxito radica en la calidad. Me gusta, debo admitir. Tienes cerebro, después de todo.