CONTRATO DE ACERO
Amara traga saliva con dificultad, sintiendo cómo el peso de cada expectativa se cierne sobre sus hombros, y aun así, levanta ligeramente el mentón, sosteniendo la máscara que ha construido con un esfuerzo casi inhumano.
–El amor… –empieza, y por un segundo su voz amenaza con quebrarse, pero logra sostenerla– siempre puede más que cualquier cosa. Incluso cuando parece imposible, incluso cuando duele… si es real, encuentra la forma.
Hace una pausa breve.
Lo justo para respirar.
Para no desmoronarse.
–Y sí –continúa, forzando una leve sonrisa que las cámaras interpretan como emoción. – estoy segura de eso.