UN AMOR VERDADERO
— Buenos días señorita Carrington — me dijo el chofer
— Buenos días, pero suba al coche, que se está mojando — le dije, viendo en el semblante del chofer una pequeña sonrisa
El chofer aparco cerca de la puerta de entrada del edificio donde estaba el bufete, baje de la limusina entrando en el edificio corriendo para no mojarme mucho, subí en el ascensor hasta la planta donde estaban los despachos, bajando y acercandome a la mesa donde estaba la secretaria
— Buenos días, vengo a ver al señor Millers, soy Tania Carrington — le dije
— Me alegra volver a verla señorita Carrington, el señor Millers no está, pero si su socio, déjeme que la anuncie por favor — me dijo