Mi jefe, mi Alfa
Su risa, dulce y pura, es la melodía que me ancla al presente.
—¡Mamá, mira! —grita Luna, su vocecita aguda interrumpiendo el silencio del bosque. Tiene una mariposa en la palma, pero no es una común: es una chispa viva de magia. Una pequeña criatura de luz, revoloteando con alas temblorosas. No tiene forma fija, no tiene intención clara. Es la magia de mi linaje, rebelde y hermosa.
—Qué hermosa, mi amor —le digo con una sonrisa—. Pero recuerda: la magia es como una mariposa, si no la guías, vuela sin rumbo.