Mi mafioso y dulce Amor
Siempre me han gustado los niños, pero se que jamas podre tenerlos.
— Calma, te dejare con los padres de tu madre junto a una buena cantidad de dinero, estaras a salvo — le prometo con sinceridad secando sus lagrimas, es realmente un niño sano y hermoso.
Escuchando las suplicas de su padre, escucho el estruendo de una bala y luego el sepulcral silencio despues. Acunando a su hijo, logro hacer que se duerma y pienso en que es pos estas razones que nosotros los delicuentes no debemos formar hogares ni tener hijos. Aquello que mas amas se convierte en tu mayor debilidad y siempre tu familia sera usada como una herramienta por tus enemigos que no dudaran en arrebatarte aquello que te atreviste a