EL OSCURO JEFE DE MI ESPOSO
Estaba llegando a mi apartamento una hora después, cuando mi teléfono comenzó a vibrar, y sin verlo por algunas compras de despensa que llevaba en la mano, no respondí de inmediato, y la llamada se cayó.
Y al siguiente segundo escuché una notificación.
Jefe: ¿Me aceptas una cena?, no es mi estilo, pero quiero hablar.
La garganta se me secó de inmediato al ver que se trataba de Noah, y el corazón comenzó a latirme muy rápido ante los nervios.
Entonces tecleé rápidamente.
Emma: ¿esto es por el trabajo?
Jefe: En lo absoluto… además, es tu trabajo, no tengo por qué felicitarte, aunque debo decirte que ha sido un buen trabajo.