Alessandra y el Duque
Gracias pueden marcharse—
— Al menos dejemos cepillar su cabello, si salimos ya nos van a regañar—
Accedo a qué me cepillen el cabello, me lo recogen en una trenza, se marchan y me meto en la cama, es cómoda demasiado cómoda me atrevería a decir.
Bueno al menos estoy bien y nadie me ha tratado mal, eso es más de lo que puedo desear supongo. Ya soy una mujer casada. Me hubiera gustado tener una boda aunque hubiera sido sencilla, no firmar en un papel con un desconocido bueno no es que mi marido no lo sea pero ni si quisiera era él.
Porque se ha querido casar conmigo, habiendo tantas nobles solteras, en fin eso es algo que no tardaré en descubrir al menos no tendre que pasar la noche con él.