Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

51
Amante×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Mafia
Alfa
Psicópata
Canalla (Hombre)
POV masculino
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Luna
Mujer Casada Joven
Rompehogares
Sin Sentimientos
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Heredera Verdadera/Falsa
Amor Incondicional
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Niñera/Nodriza
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

53
Arrepentirse×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Venganza
Karma
Drama Familiar Total
Castigo al Infiel
Drama Familiar
Despertar
Fingimientio de Muerte
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Origen de Familia
Reconciliación
Redención
Acoso
Diferencia de Edad
Matrimonio por Sustitución
Vida Escolar/Campus
Crimen
Telepatía
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Aventura
Apocalipsis
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Desafiar Destino
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
Superpoderes
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Romance Amargo×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Romance Amargo Short Stories & Amante Arrepentirse Novels

Discover a collection of engaging Romance Amargo short stories featuring Amante and Arrepentirse, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Cuando Me Fui, Ella Cayó del Trono - undefined novels & stories
Liliana Pérez Quiroz
Después de que la empresa consiguiera el financiamiento, mi esposa, la presidenta Esther Arreola, estaba a punto de hacer pública nuestra relación. Pero Joel Chávez, su excompañero de la universidad, más joven que ella y recién incorporado a la empresa, subió de repente al escenario y, con una sonrisa arrogante, soltó: —Esther, ¿no crees que me estás consintiendo demasiado al hacer público lo nuestro? Esther ni siquiera lo negó. Al contrario, sonrió y de inmediato metió a Joel en uno de los proyectos clave de la empresa para inflarle el currículum. Al instante, todos los empleados presentes rompieron en aplausos y se deshicieron en elogios, como si de verdad fueran la pareja perfecta. Un colega con el que llevaba años trabajando, al ver que yo no decía nada, incluso se inclinó hacia mí y me susurró: —Felipe, ¿no eras buenísimo para quedar bien con todo el mundo? ¿Qué haces ahí parado? Ve y felicítalos. No armé ningún escándalo ni reclamé nada. Simplemente le deslicé a Joel mi credencial de jefe de proyecto y, con una generosidad fingida, dije: —Solo participar en el proyecto es poca cosa para alguien como tú. Mejor quédate con mi puesto de jefe de proyecto. Considéralo mi regalo por haber hecho pública tu relación con Esther.
Manos que Salvan, Manos que Matan - undefined novels & stories
Bonnie
La noche de nuestro séptimo aniversario, me llamaron para una cesárea de emergencia. Antes de que pudiera entrar a prepararme, el director me sujetó del brazo con firmeza. —Gianna, la paciente de esa mesa está bajo la protección de un hombre con suficiente poder para hundir este hospital antes de que termine el día. No cometas ni un error. Le eché un vistazo al expediente de la paciente y me dejó inquieta. Los hombres de nuestro mundo, sobre todo los de la clase de Enzo, eran posesivos con sus esposas. ¿Cómo podía un hombre así adorar a otra mujer? La cirugía salió bien. Incisión limpia, sutura impecable, sin complicaciones. Apenas exhalé aliviada cuando un grupo de hombres de negro me arrastró y me obligó a arrodillarme afuera de la sala de recuperación.
El Alfa que me dejó sin marca - undefined novels & stories
Rosemary
La ceremonia de marcado había llegado al momento en que debía entregarse la corona de Luna, pero mi compañero solo de nombre seguía negándose a inclinar la cabeza. Una vez que Drake Blackwood me mordiera el costado del cuello y completara la marca, nuestra sexagésima sexta ceremonia por fin se volvería real. Sin embargo, sus ojos permanecían fijos en el teléfono y ni siquiera me miraba. Todo porque su cuñada viuda, Scarlett Moore, había publicado una declaración de ruptura de vínculo una hora antes. Su difunto compañero había sido el hermano mayor de Drake. Según las leyes de la manada, Drake estaba obligado a protegerla. Adjunta a su publicación estaba la imagen de una reserva para un vuelo privado de la manada, que mostraba que aterrizaría en una hora. De pronto, Drake se levantó y anunció en voz baja a los ancianos y a los miembros de la manada que la ceremonia de marcado se pospondría. Luego me dejó allí sola, convirtiéndome en el hazmerreír de toda la manada. Con calma guardé la corona de Luna, con calma me disculpé con los invitados y con calma los despedí a todos. Después, abrí la publicación más reciente de Scarlett en el feed de MoonNet. En la foto, Drake estaba de pie a su lado, ofreciéndole una piedra lunar recién obtenida en una cacería. Esbocé una sonrisa amarga y contacté a mis padres biológicos a través del enlace privado de la manada. —Padre, madre, ahora estoy dispuesta a volver. Aceptaré la alianza de emparejamiento de la manada Frostvale.
La lluvia sobre Diluvianza - undefined novels & stories
Rhett Ashbourne
Diez años después de haber cruzado accidentalmente al mundo moderno, el sistema al fin detectó el fallo que yo representaba. Estaba listo para enviarme de regreso a la época a la que pertenecía, pero me concedió tres días para despedirme. El primer día, Corinne Whitford me pidió que me apartara para que su amor de la infancia pudiera ocupar mi lugar frente al altar. No lloré ni monté una escena. Simplemente sonreí, me quité el anillo y se lo devolví. El segundo día, ella lo llevó a casa. Me dijo que iba a darle un hogar. No discutí. Simplemente me hice a un lado y dejé que sucediera. El tercer día, quiso llevarlo de luna de miel a Diluvianza, el único lugar al que siempre había soñado con ir. La ayudé a organizarlo todo, con la misma dulzura de siempre. Cuando subió al tren con destino a Diluvianza, me di la vuelta y emprendí el camino hacia la carretera que me llevaría a casa. Aquel sueño de diez años había llegado a su fin. Era hora de despertar.
Mi esposo taló mi último recuerdo por su amante - undefined novels & stories
Bonnie
En nuestro séptimo aniversario de bodas, me topé con una tanga de encaje de otra mujer en mi habitación. Mi esposo, Mark Donovan, estaba de pie frente al clóset cuando me dijo de forma fría: —Ella es solo una niña, Leslie. No hagas esto más desagradable. Esa «niña» estaba embarazada de su hijo. Esa «niña» ya se había mudado a mi casa, había usado sus camisas, dormido en mi cama y conseguido que él talara el árbol de magnolio que mis padres fallecidos habían plantado para mí. Todos en la familia Donovan pensaban que yo gritaría, lloraría y le suplicaría. Después de todo, había amado a Mark durante nueve años. Pero esta vez, solo tomé mi maleta. Porque había un par de cosas que ellos no sabían. La demanda de divorcio ya había sido presentada. El broche de esmeralda destinado a la señora Donovan ya había sido devuelto. Y las pruebas contra su preciosa amante ya habían sido entregadas al viejo Don. Mark creía que solo me estaba yendo de su mansión. Él no sabía que estaba saliendo de su vida. Para siempre.
Paquete Entregado, Esposa Perdida - undefined novels & stories
Myosotis
04:00 A. M. Aeropuerto Internacional JFK. Desactivé el modo avión y la pantalla del teléfono se iluminó de inmediato. La primera notificación fue una historia de Instagram publicada por mi esposo, Donovan Valentino, Don de la familia Valentino, a las 3:30 de la madrugada. Era una foto de la espalda de Seraphina Moretti. La descripción decía: *Operativo 50 completado. Paquete entregado a salvo.* Una hora antes, mi vuelo había atravesado una turbulencia catastrófica en medio de un cielo completamente despejado. El avión cayó casi dos mil pies en cuestión de segundos. Me aferré al cinturón hasta que los nudillos se me pusieron blancos, mientras la carta de amenaza enviada por una familia rival se clavaba arrugada contra mis costillas como una cuchilla. Y durante aquellos segundos de caída ciega, solo pensé una cosa: *Si sobrevivo a esto… si Donovan me está esperando en llegadas… romperé los papeles de transferencia a Dubái y me quedaré.* Pero no había llamadas perdidas. Ni mensajes. Había estado demasiado ocupado recogiendo a Seraphina. Conocía todos los detalles de mi vuelo. Simplemente no le importó. Cuatro años de matrimonio. Cincuenta operativos de seguridad completamente armados para Seraphina. ¿Y para mis ciento doce vuelos internacionales durante esos mismos cuatro años? Lo máximo que recibí fue un conductor esperando en un sedán sin identificación. Incluso aquella noche en que hombres de los Gambino me siguieron desde Manhattan y terminé encerrada durante seis horas en el baño de un diner… Donovan no respondió hasta el amanecer. Después de la duodécima llamada. Mi transferencia a Dubái ya estaba confirmada. El acuerdo de divorcio firmado descansaba dentro de mi bolso. Y esta… sería la última vez que volvería por él.
Dejé de ir tras su vuelo. - undefined novels & stories
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
De Donna Olvidada a Doctora Libre - undefined novels & stories
KarenW
Antes de darme cuenta, me había convertido en la mujer invisible que vivía a la sombra de mi esposo, Adrian Kane, el Don de la mafia. Era un ama de casa ahogada entre quehaceres, mientras él se lucía con su secretaria, Viola, diez años menor que yo. —Viola es muy capaz —dijo Adrian una vez—. Ella sí sabe cómo ayudarme. Aquella noche se cumplía nuestro décimo aniversario. Vi un elegante vestido de diseñador y un collar sobre la mesa de la sala. Por un segundo, me sentí feliz. Pensé que Adrian por fin había decidido llevarme a la gala anual de la mafia y presentarme oficialmente como su Donna. Pero el vestido y el collar eran para Viola. Más tarde, esa misma noche, los descubrí entrando a escondidas. Adrian y Viola estaban borrachos, toqueteándose como si yo no existiera. Hice una sola llamada. —Quiero unirme a una misión de Médicos Sin Fronteras. Asígnenme a un lugar lejos de aquí. Antes de casarme con Adrian, yo tenía toda una carrera médica por delante. Pero lo dejé todo por él. Ahora era momento de elegirme a mí misma y dejar atrás todo lo que, en realidad, nunca fue mío.
Mi Esposa Me Mató por Su Amor - undefined novels & stories
Anónimo
Mi esposa, que era jueza, quería salvar a Bruno Ríos, el hombre al que jamás había podido olvidar. Así que, sin mi consentimiento, usó sus contactos para conseguir que me extrajeran uno de mis riñones y se lo trasplantaran a él. Intenté explicarle que mi salud ya estaba gravemente deteriorada. mis resultados médicos fueron manipulados, e incluso algunos resultados clave fueron ocultados. Si me extraían ese riñón, moriría sin remedio. Pero ella me gritó con odio: —¡Bruno se está muriendo y tú sigues aquí, muerto de celos, haciendo un drama para llamar la atención! ¿De verdad no tienes corazón? Con esa autorización irregular y unos estudios médicos manipulados, me llevaron al hospital para extraerme el riñón. Al final, mi cuerpo no resistió y morí miserablemente, olvidado en el hospital.
El Arrepentimiento del Jefe de la Mafia - undefined novels & stories
Lumina
Soy la sombra que el jefe de la mafia, Ignacio García, eligió personalmente para su amante, Luna López. La que enfrentaba el peligro en su lugar. Al tercer año de matrimonio, fui secuestrada por sus enemigos por octava vez. Ignacio llegó con sus hombres a rescatarme, pero a los cinco minutos de negociación, sonó el teléfono de Luna. —Ignacio, perdí en un juego. Tengo que besar a un hombre aquí. —Pero quiero guardar mi primer beso para ti. ¿Podrías venir? En el instante en que Ignacio se marchó sin dudarlo, el cuchillo del secuestrador se hundió en mi vientre. La sangre brotó como un surtidor. Sus hombres, como en las siete veces anteriores, arreglaron el asunto con dinero y me llevaron al hospital. En la ambulancia, escuché a alguien preguntarse si viviría lo suficiente para ver el día en que Luna pudiera valerse por sí misma. Todos rieron a carcajadas. Solo yo lloraba. La misión de salvar al jefe de la mafia había fracasado. El sistema me eliminaría. “Ignacio, no viviré para ver ese día.”
Mientras Daba a Luz, Él Se Casó con Mi Hermana - undefined novels & stories
Bonnie
El día del terremoto, mi hermana Elena me empujó desde el tercer piso; luego rompió a llorar y juró que solo había intentado salvarme. Todo el mundo le creyó. La única persona que se puso de mi lado fue Nicoló, el jefe mafioso más joven que había visto Sicilia en décadas. Me sacó entre los escombros con sus propias manos, me pidió matrimonio frente a todos y sentenció que, desde ese día, quien se atreviera a tocarme tendría que responder ante él. Dos meses después, quedé embarazada. Nicoló compró una isla entera y la cubrió de lirios, mis flores favoritas, todo para nuestra boda. Mi padre gastó una fortuna en un vestido de novia único, confeccionado exclusivamente para mí. Todos decían que yo era la mujer más envidiable de toda la familia. Pero cuando llegó el momento del parto, ambos desaparecieron sin dejar rastro. Mi padre me explicó que la familia tenía un trato crucial en juego. Nicoló besó mi vientre abombado, murmuró que volvería pronto y prometió traer regalos para mí y para nuestro bebé. Justo antes de que me llevaran en camilla a la sala de partos, un video anónimo llegó a mi celular. En las imágenes, Nicoló vestía el traje de novio. A su lado estaba Elena, con una mano reposando sobre su propio vientre embarazado y luciendo mi vestido de novia. Se aferraba al brazo de mi prometido, como si lo hubiera conquistado con total legitimidad. Al final del video, mi padre bajó el tono de voz y preguntó: —Si tú y Valentina solo mantienen un matrimonio de papel, ¿qué será del hijo que ella va a dar a luz? Nicoló guardó silencio durante dos segundos antes de responder con frialdad: —Valentina lo tuvo todo desde la infancia. Elena ha cargado toda su vida con la mancha de ser hija ilegítima. Su hijo no tendrá que vivir con ese estigma. Comprendí entonces que toda esa ternura nunca había sido para mí. Estaba destinada a Elena. Bien. Que se tengan el uno al otro.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - undefined novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
No Mirar Atrás - undefined novels & stories
Doña Lluvia
Llevaba seis años casada en secreto con mi esposo, Mateo Díaz, el CEO de la empresa. Pero en todo ese tiempo, él nunca permitió que nuestro hijo lo llamara "papá". La gota que derramó el vaso fue cuando, una vez más, faltó al cumpleaños de nuestro hijo por con su secretaria, Silvia Vega. Finalmente, saqué el acuerdo de divorcio que llevaba tiempo preparando y me fui para siempre con mi hijo. Aquel hombre siempre tan sereno perdió el control por completo, irrumpiendo en la oficina como un loco para preguntar por mi paradero. Pero esta vez, mi hijo y yo ya no miraríamos atrás.
Me fui embarazada de su hijo - undefined novels & stories
Flora Arbol
En la cena por nuestro tercer aniversario con Vincent Hartwell, su secretaria me vació una copa de vino tinto encima… y no fue ningún accidente. Ahí fue cuando exploté. Sin pensarlo, le solté una cachetada frente a todos los invitados. Esa misma noche, el chisme corrió como fuego entre la gente de la alta sociedad. Y cuando mi mamá vio las fotos filtradas de esos dos en la cama… el impacto fue demasiado fuerte. Sufrió un infarto y murió en el acto. Cuando me avisaron, me desplomé en el suelo y lloré hasta que no me quedaron fuerzas. Pero Vincent… ni siquiera apareció. Se quedó todo el tiempo al lado de su secretaria, calmándola, como si la víctima fuera ella. Cuando por fin volvió a casa, pasó a mi lado como si yo no existiera. Ni una mirada. Se aflojó la corbata, tranquilo, como siempre, y soltó: —Ya está solucionado. No quiero que esto vuelva a pasar. Como si nada. —Tengo una reunión esta noche. Arréglate y llega a la villa en media hora. Madison te necesita. Antes de salir, dijo sin siquiera voltearse: —Está sensible por el embarazo. Si le haces algo a mi hijo… no te lo voy a perdonar. Lo escuché todo en silencio. No lloré. No discutí. Pero en cuanto se fue, abrí el cajón y saqué el acuerdo de divorcio que había preparado semanas atrás. Debajo… estaba mi propia prueba de embarazo, marcando positivo. "Vincent… en tres días me voy a ir a buscar a mi padre biológico", pensé. Esta vez no era una amenaza. Me iba de verdad. Y me aseguraría de que mi padre me "agradeciera" adecuadamente por todo lo que me hizo aguantar estos años. Me encargaría de que me pagara cada uno de sus supuestos favores.
La Mestiza Que Terminó Con El Alfa - undefined novels & stories
Crystal K
Dexter, mi compañero destinado, se convirtió en el Rey Alfa cuando su hermano murió. No solo heredó la corona y el poder, sino también a Jenica, la viuda de su hermano. Todo porque yo, por ser una mestiza, no había podido darle un heredero de sangre pura en todos estos años. Me dijo que tenía que marcar a Jenica y sentí que el alma se me partía. Aun así, me abrazó con fuerza, secó mis lágrimas con sus besos y juró que su lobo y su destino solo me pertenecían a mí; que yo siempre sería su única Luna. Le creí. Pero, a pesar de sus promesas, él seguía pasando cada noche en la cama de ella. Entonces, Jenica quedó esperando cachorros. Mientras la manada celebraba, Dexter me obligó a dejar la suite de la Luna; quería que su cachorro naciera bajo el aura lunar más pura de la manada. Sentí cómo nuestro vínculo se deshacía dolorosamente, hilo por hilo, así que le envié un último mensaje en clave a un amigo del mundo humano. “Sácame de aquí en cuatro días”. Esa noche tomé una decisión. Mi tiempo como su compañera había terminado.
Me dejas una vez, es para siempre - undefined novels & stories
Daisy
Siete años juntos con Carlos, siete años de rumores nunca confirmados.​​ Él me dejaba revisar su celular sin objeciones, reportaba cada viaje de negocios con detalles. Nunca encontré una sola prueba de infidelidad. Hasta el día de nuestra boda. Después de que el presentador narró cómo Carlos voló desde el extranjero mis rosas blancas favoritas, la pantalla gigante que debía mostrar nuestro video de siete años, de repente transmitió el llanto desgarrador de un bebé. ​​En el video, Carlos sostenía a un bebé recién nacido en una sala de hospital. Su secretaria, Serena, recostada en su hombro, usando un anillo de diamantes idéntico al mío.​​ Serena corrió hacia mí con lágrimas que era solo un malentendido, y Carlos, con tono frío: —Es una madre soltera, la ayudé por compasión como su jefe, ¿vas a hacer escándalo por esto? El silencio en el salón fue absoluto, todos esperaban mi explosión. Luego me quité tranquilamente el anillo de compromiso y se lo devolví: —Por supuesto que no. Les deseo felicidad.
Renací: esta vez no seré su prometida - undefined novels & stories
Lucía Monteverde
Después de renacer, hice todo lo posible por evitar cualquier cruce con Sebastián Luján. Él se inscribió en la universidad más prestigiosa del país. Yo elegí irme a estudiar en el extranjero . Cuando viajó hasta Grandoria para buscarme, me fui todavía más lejos, acepté trabajos como reportera en zonas de conflicto. Años después, regresé a mi país tomada de la mano del hombre que amaba, para celebrar nuestra boda. Sebastián fue detenido en la entrada del lugar, sus ojos estaban enrojecidos, y sólo decía: —¿Por qué… por qué dejaste de amarme?
Ojalá no hubieras sobrevivido ese día - undefined novels & stories
Corales Sandy
Cuando tenía nueve años, quedé atrapada en una explosión mientras intentaba salvar a Joel Yorks, en donde la onda expansiva me arrebató la audición, por lo que, desde entonces, he tenido que usar audífonos. Joel se sintió tan culpable, que Insistió en pedirme la mano, y, con los ojos llenos de lágrimas, juró: —Helen, cuidaré de ti el resto de mi vida. Sin embargo, cuando cumplí dieciocho… todo cambió, porque él quería complacer a la chica más bonita de la escuela. Por esto, delante de ella y de todos nuestros compañeros, me arrancó el audífono, mientras decía con total desprecio: —Estoy harto de que seas una carga. De verdad desearía que no hubieras sobrevivido aquel día cuando tenías nueve años. Habría sido mejor que estuvieras muerta. Apreté mi informe audiológico y guardé silencio. Al llegar a casa, revisé en silencio mis solicitudes universitarias y, junto con mis padres, rompí formalmente el compromiso. A partir de entonces, Joel y yo seguiríamos caminos separados. No volveríamos a encontrarnos.
Morí el día que intentó volver - undefined novels & stories
Golden Cicada
Tiempo atrás, le hice una promesa a la actriz más cotizada de la industria: si le pedía matrimonio públicamente noventa y nueve veces durante mis transmisiones en vivo, cuando lo hiciera por centésima vez, ella haría oficial nuestra relación. Sin embargo, cuando llegó el momento de mi propuesta de matrimonio número cien, ella estaba en un yate privado, besándose con un actor en ascenso. Sonreía con dulzura, completamente despreocupada. Así fue como terminé convertido en el hazmerreír de todos. Quizá por culpa, me envió un mensaje: «En tu propuesta número 101, te diré que sí». Poco después, se unió a mi transmisión en vivo. Parecía una diosa bajada del cielo. Pero, ante sus propios ojos, prendí fuego a las cien cartas de amor que le había escrito a lo largo de todos esos años, junto con el diagnóstico de cáncer de estómago que guardaba en la caja. —No habrá una propuesta número ciento uno, señorita Ford.
El mensaje que al fin comprendí - undefined novels & stories
Esteban Selvas
En mi cumpleaños, salí a comer con mi familia. Pedí un deseo con la esperanza de que estuviéramos juntos y felices para siempre. Al abrir los ojos, vi a mi hijo, Luigi Marino, sosteniendo su tableta. En la pantalla aparecía un mensaje: "Papá, Maria dice que está embarazada de tu bebé. ¿Voy a tener una nueva mamá?" Giovanni Marino me estaba tomando fotos con una Polaroid. Miró la pantalla de reojo y escribió una respuesta al reverso de la foto. "No. Le prometí a tu mamá que, si alguno de los dos traicionaba al otro, desaparecería de su vida para siempre. No puedo vivir sin ella. Así que tienes que ayudarme a mantener esto en secreto. Aunque Maria tenga ese bebé, nunca aparecerán ante tu mamá". Después de escribir eso, me miró y preguntó con ternura: —¿Qué te pasa, amor? ¿Por qué tienes los ojos rojos? ¿Te los irritó el humo de las velas? Mis lágrimas estuvieron a punto de caer, pero forcé una sonrisa y respondí: —Estoy bien. El regalo de cumpleaños que me prepararon es maravilloso. Me conmovió tanto que no pude evitar llorar. Él no sabía que mi dislexia había desaparecido una semana antes. Parecía que ya no tenía que seguir pensando en si aceptar la oferta de trabajo de una prestigiosa organización internacional sin fines de lucro dedicada a enseñar a leer a niños con dislexia. En siete días, todo el papeleo estaría listo. En ese momento, desaparecería para siempre de sus vidas.
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