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Characters

34
Amante×
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Amor Incondicional
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Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
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Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
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Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
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Themes

12
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Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
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Múltiples Perspectivas
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Amante Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Amante short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Amante.
Amor agotado, corazón cerrado - undefined novels & stories
Kiya
El día en que mi amor se desvanecía para siempre, por fin descubrí algo sobre mi compañero, Ethan Langley. No se trataba de que él fuera completamente incapaz de orientarse… es solo que no podía recordar cuál era el camino que llevaba hacia mí. Ethan era el Alfa de la manada, mientras que yo era su compañera. Habíamos sido compañeros durante diez años. Pero cada vez que lo necesitaba, siempre se perdía. El día de nuestra ceremonia de marcaje, Ethan se perdió dentro del territorio de la manada. Por eso, la ceremonia se retrasó tres días. Cada año, en el aniversario de nuestro marcaje, Ethan siempre se perdía. La comida del banquete nocturno que yo preparaba siempre se quedaba completamente fría. Cuando tenía ocho meses de embarazo de nuestro cachorro, le envié un mensaje de auxilio a través del vínculo mental después de sufrir una fuerte caída. Mientras Ethan me gritaba por el vínculo mental que ya venía, en realidad estuvo perdido en el territorio de la manada durante cinco horas. Para cuando nuestros conocidos de la manada llegaron a rescatarme, mi cachorro ya estaba muerto. Mientras yacía en la cama de piedra del centro de sanación, mis conocidos de la manada se acercaron para consolarme. —Ethan no sabe orientarse en absoluto, ni aunque su vida dependiera de ello. No lo hizo a propósito. No te enojes con él, ¿sí? Aún podrán tener cachorros en el futuro. Solo pude asentir, aturdida. Pero el día en que se suponía que asistiríamos al funeral de nuestro cachorro, me di cuenta de que Ethan conocía bien el camino cuando iba al volante de la camioneta. Incluso tomó un desvío solo para pasar por la residencia de Lyria Jeffries, una Beta. —Elena, aún queda algo de tiempo antes de que empiece el funeral. Voy a ir a dejar primero a Lyria a su casa para que pueda visitar a su familia. Antes de que pudiera oponerme, el auto ya se había detenido justo frente a la residencia de Lyria. Lyria se subió al asiento del copiloto como si fuera lo más natural del mundo. Llevaba una sonrisa radiante mientras decía: —¡Mira qué bien te he adiestrado, Ethan! Si alguna vez olvidas del camino a mi casa, ¡me aseguraré de despellejarte vivo! Solo entonces Lyria me notó, sentada en el asiento trasero. Fingió timidez mientras sacaba la lengua. —Solo bromeaba, Elena. Soporté las «inofensivas» pullas de Lyria con una expresión de piedra. Pero justo después de que Ethan dejara a Lyria, olvidó de inmediato el camino al funeral. Por eso, el funeral se retrasó media hora. Mientras sostenía la pequeña urna de mi cachorro, sentí que el corazón se me hundía hasta lo más profundo del estómago. Resulta que sí existe alguien que puede quedar exenta del terrible sentido de orientación de Ethan. Es solo que… mi cachorro y yo nunca fuimos la excepción.
Protegió a la asesina de mi hermana - undefined novels & stories
Crystal K
Mi hermana, Lily, fue despedazada por renegados. Lloré desconsoladamente, suplicándole a mi compañero destinado, el Alfa Ethan, que encontrara a sus asesinos. Nunca lo hizo. Un año después, en el aniversario de su muerte. Fui a buscar a Ethan, lista para decirle que estaba embarazada. En su lugar, lo encontré sosteniendo a otra Omega, Bella, en sus brazos. —No te preocupes —la consolaba él—. Nadie se enterará de que quitaste el escudo mental de la manada y provocaste la muerte de Lily. Una vez que Harper renuncie a su título de Luna en la ceremonia, tú serás mi única y verdadera compañera. Mi corazón se hizo añicos. Así que era eso. Nunca me marcó, nunca me rechazó… quería que yo renunciara por mi cuenta. Estaba protegiendo a la asesina de mi hermana. Quería convertirla en Luna. Entré furiosa, gritando, pero de repente Bella tosió sangre y se desplomó. Envenenamiento por acónito, afirmó ella. —¡La envenenaron para salvarme! ¡Dame la sangre de tu corazón! ¡Es lo único que puede salvarla! Ethan me miró con más asco como si yo fuera basura. —¡Estoy embarazada! ¡Eso matará al cachorro! —supliqué. Pero su Comando de Alfa cayó sobre mí. Mi cuerpo ya no me pertenecía. Solo pude observar cómo la gruesa aguja perforaba mi pecho, justo encima de mi corazón. Sangre dorada fluyó. Un dolor agudo y desgarrador atravesó mi vientre… Había matado a mi cachorro. Mi loba se hizo pedazos dentro de mí. Cerré los ojos, buscando una conexión prohibida en el mundo de los hombres lobo. —Rey Licántropo Rogan. Mañana necesito que me ayudes a destruir todo en la manada Bosque Negro. Incluyendo al Alfa Ethan.
Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina - undefined novels & stories
Adriana Carlos Castorena
El día en que mi esposo, Jorge Cortes, y Leticia Batallar, la universitaria a la que él apoyaba económicamente, publicaron en Facebook las fotos de boda, yo no armé ningún escándalo. Hasta les dejé un "Me gusta". Y hasta comenté: "¡Qué linda pareja hacen! Bendiciones a los novios." Todos decían que yo era la esposa más patética de todas, que dejaba que la amante me humillara delante de todo el mundo. Una semana después, él volvió a casa para darme explicaciones: —Todo fue una actuación. El abuelo de Leticia está muy enfermo y, antes de morir, quiere verla casada. Yo asentí con calma. —No le di importancia. Te creo. En mi vida anterior, ese mismo día fui a la boda a armar un escándalo y terminé arruinándoles la ceremonia. Para castigarme, Jorge arremetió directamente contra la empresa de mis padres. La llevó a la quiebra y mis padres terminaron quitándose la vida. A mí, Leticia me mandó a encerrar en un psiquiátrico, donde me torturaron hasta volverme loca. Por eso, en esta nueva vida, ya no espero su amor. Lo único que quiero es su dinero. Cada vez que me engaña, voy transfiriendo a mi nombre parte de los bienes que todavía están a nombre de él. Solo le quedan tres infidelidades más antes de quedarse sin nada.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - undefined novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
Por fin me liberé de 10 años de pasado - undefined novels & stories
Dolores Molina
Durante un evento de duración limitada, mi prometida y el tipo tóxico que se negaba a dejarla ir fingieron ser pareja. Habían acordado mantener la farsa durante una semana, pero él no dejaba de provocarla, empeñado en convertir aquel juego en una cuestión de orgullo. —Valerie, no me digas que ahora te dio miedo. ¿Qué tal si subimos la apuesta de verdad? Dijimos que jugaríamos a esto de por vida. ¡El primero que se eche para atrás es un cobarde! Todos creían que Valerie terminaría abandonando el juego por mí. Sin embargo, ella apretó los dientes y se negó a ceder. Lejos de poner fin a aquella farsa, decidió llevarla todavía más lejos y convirtió su relación fingida en un matrimonio de mentira. Durante las siguientes cinco Navidades, Valerie fue a pasar las fiestas con Grayson Huntington en lugar de acompañarme a mí. Este año no fue la excepción. Me quedé mirando otro mensaje de mi madre. Mamá: «¿Puedes traer a Val a casa esta Navidad? Me temo que el próximo año ya no estaré aquí para verla». Apreté el celular con fuerza. Aquellas palabras me pesaban más que las otras veces, porque sabía que mamá no me estaba pidiendo simplemente que llevara a Valerie a casa para las fiestas. Quería volver a verla mientras todavía tuviera tiempo. Cuando levanté la vista, Valerie acababa de entrar, cargada de regalos navideños. Sin percatarse de mi expresión, dejó las compras a un lado y empezó a comparar algunas prendas, sosteniéndolas frente a su cuerpo mientras pensaba en voz alta. —¿Qué tipo de ropa crees que le gustaría a la mamá de Grayson? Al ver que no le respondía, murmuró para sí misma: —Olvídalo. Mejor le pregunto directamente a Grayson. Después, se marchó tan absorta en sus compras que ni siquiera pareció notar mi silencio. La seguí con la mirada mientras se alejaba, entretenida con los preparativos para pasar otra Navidad con él. Entonces desbloqueé el teléfono y abrí una conversación que llevaba mucho tiempo sin tocar. Me quedé mirando la pantalla unos segundos antes de escribir: «¿Sigue en pie lo que me dijiste aquella vez? Ven conmigo a casa esta Navidad».
Mi menstruación expuso todo - undefined novels & stories
Mónica Herrera
El día antes de que me bajara la regla, encontré una nota en el teléfono de mi prometido. "Mañana le llega el período. Ya le guardé toallas sanitarias y analgésicos en el bolso." Sonreí. Era un detalle tan pequeño que me pareció muy considerado. Al día siguiente, un dolor ensordecedor me retorció la parte baja del abdomen. Pálida e incómoda, rebusqué en mi bolso cruzado. No había nada. Una mancha de sangre roja oscura empapó mis pantalones. Los estudiantes señalaron hacia mi espalda y comenzaron a susurrar entre risas incómodas. Supuse que simplemente se le había olvidado a última hora. Entonces, la nueva profesora en prácticas publicó en sus redes sociales: "Acabo de empezar a trabajar y mi profesor supervisor es un encanto. ¡Hasta me compró toallas sanitarias y analgésicos! ¡Este período ha sido completamente libre de dolor!" En la foto aparecían un paquete de toallas sanitarias, una tableta de ibuprofeno y una taza de té de jengibre. Los analgésicos eran míos. Llevaba años teniéndolos en casa por mis fuertes cólicos menstruales. Las toallas sanitarias eran de la única marca que mi piel toleraba. Apagué el teléfono y me quedé mirando durante largo rato el anillo de compromiso en mi dedo. Después me puse de pie y fui directamente a la oficina del director para solicitar mi ingreso al programa de intercambio docente en el extranjero. Siete años. Él seguía sin recordar mi ciclo menstrual. Y ahora, ya nunca tendría que hacerlo.
Salvado por una mentira - undefined novels & stories
Bambú Vega
El día en que mi esposa, Michelle Austen, muere en cumplimiento del deber, me tomo un frasco entero de pastillas para dormir. Su hermana menor, Paige Austen, es quien derriba mi puerta a patadas y, entre lágrimas, me rescata de la muerte. —¡Tienes que seguir viviendo! ¡Michelle no querría que hicieras esto! —grita Paige, sollozando. Desde entonces, mi eterna rival se esfuerza por controlar su mal genio cuando está conmigo. Me sigue a todas partes, incluso cuando solo bajo a sacar la basura. Creo que por fin he dejado atrás la oscuridad y empiezo a enamorarme de ella. Un día, recibo los resultados de mis estudios médicos. Quiero contarle que, según mi médico, mi estado por fin se ha estabilizado. Pero, en lugar de eso, encuentro un acta de matrimonio escondida en el fondo de uno de sus cajones. El matrimonio se registró en Magosta hace cinco años. La novia es Michelle, mi esposa, la que supuestamente está muerta. El novio es mi hermano, Jack Sloane, que siempre ha jurado estar en contra del matrimonio. La fecha coincide exactamente con el día en que intenté quitarme la vida. Junto al acta hay un teléfono viejo. En la pantalla aparece un mensaje que mi hermano envió el día anterior. «Gracias por vigilarlo todos estos años y asegurarte de que nunca se enterara. Michelle y yo somos muy felices juntos». Aprieto tanto el informe médico que me duelen los dedos. Siento como si el suelo desapareciera bajo mis pies. La mujer que creí que me había salvado resulta ser cómplice de un engaño que me ha mantenido en la oscuridad durante cinco años.
Fui su donna hasta verla embarazada - undefined novels & stories
KarenW
Cuando tenía tres meses de embarazo, la supuesta hermanastra de mi esposo, el Don, apareció en mi puerta. Ruby tenía un vientre abultado que era imposible de ignorar. —Donna, ya que mi fecha de parto está tan cerca, pensé que deberías saberlo... el heredero del Don está en mi vientre. Ella puso todo frente a mí: fotos íntimas de ella y Caleb, registros de las transferencias de dinero semanales que él le enviaba, incluso la escritura de una mansión. Las fechas más antiguas se remontaban a la época en que perdí a nuestro primer bebé, cuando los médicos me dijeron que sería difícil para mí volver a concebir. Todos estos años, yo había estado soportando tratamientos de fecundación in vitro, intentando desesperadamente gestar a nuestro hijo una vez más... mientras él se divertía con su supuesta hermanastra. Bueno, si Caleb quería tanto a otra mujer, podía quedarse con ella. De todos modos, no tenía intención de quedarme. Ya estaba planeando mi partida.
Arrepentimiento de Mi Esposo - undefined novels & stories
Snail
En el tercer mes de mi embarazo, la amiga de la infancia de mi esposo mafioso regresó. Todos decían que si no hubiera sido por la repentina partida de Estela García tres años atrás, nunca habría sido yo la esposa de Mateo Pérez. Ahora que Estela había vuelto, debía cederle mi lugar. Evidentemente, Mateo pensaba lo mismo. Consintió que Estela me lastimara una y otra vez, y hasta mi hijo se convirtió en una víctima de su amor. Desesperada, tomé la decisión de marcharme y poner fin a toda relación con Mateo. Pero cuando desaparecí por completo de su vida, ese hombre comenzó a buscarme por todas partes como un loco.
Siete días con él, toda una vida sin mí - undefined novels & stories
Sandra P.
A mi esposa, Waverly Gardner, le gustaba verme celoso. Decía que cuanto más me molestara que otros hombres se le acercaran, más claro quedaba que yo la amaba. Por eso, cada año, el día de nuestro aniversario de bodas, hacía que su mejor amigo, Tobias Lawson, ocupara mi lugar como esposo durante unos días. Mientras tanto, ella y sus amigos apostaban cuántos días aguantaría aquella situación. La primera vez que hicieron aquel juego, Tobias se puso mi traje hecho a la medida sin pedirme permiso y posó para unas fotos con Waverly. Le ordené que se lo quitara de inmediato, pero ella me besó y se echó a reír. Según Waverly, mi reacción demostraba que yo no podía vivir sin ella. La segunda vez, Waverly le cedió nuestro dormitorio principal a Tobias y me mandó al cuarto de invitados. Le exigí a Tobias que se fuera de la casa en ese momento, pero ella abrió la puerta y me aseguró que él solo iba a quedarse una noche. El año anterior había llevado a Tobias a una cena con los Gardner y le había dado mi asiento de siempre. Hasta les pidió a sus padres que lo trataran como a un yerno. Solo me sujetó para detenerme cuando me levanté de la mesa para irme. —Xavier, ¿de verdad tienes que armar un escándalo por cómo lo tratan mis padres? —me reprochó sin soltarme. Pero ese año, Waverly y Tobias fueron más lejos. Él entró en nuestra casa arrastrando sus maletas y sacó un juego de llaves nuevas. —Waverly me dijo que podía ocupar tu lugar como esposo durante siete días. No te vas a enojar conmigo, ¿verdad, Xavier? —me preguntó delante de todos, con las llaves en la mano. —Si de verdad me ama, se va a poner celoso —aseguró Waverly con una sonrisa mientras le pasaba un brazo por los hombros. Todos esperaban que yo explotara como en los años anteriores y que ella, entre risas, diera por terminado el juego. Pero esa vez volví a mi cuarto y empecé a empacar mis cosas. Antes de irme, puse mi anillo de bodas y la llave de la casa en la mano de Waverly. —Siete días me parecen pocos —le dije con calma—. Tobias puede quedarse con mi lugar de esposo para siempre.
Me Mandaste Lejos Para Estar Con Ella - undefined novels & stories
Leticia Velázquez Morales
Después de pasar cinco años asignada a un proyecto lejos de casa, salí del aeropuerto convencida de que Pablo Alcázar cumpliría su promesa y me pediría matrimonio. Pero me recibió con el rostro impasible. —Perdóname. Antes de que pudiera reaccionar, continuó: —Yo manipulé tu traslado… Te envié a propósito a un proyecto remoto, en una zona desértica de gran altitud del noroeste, para que Verónica y yo pudiéramos estar juntos. Ella estaba embarazada y yo no veía otra salida. Permanecí en silencio, mordiéndome el labio hasta sentir el sabor de la sangre. Cinco años de tormentas de arena, veranos abrasadores, temperaturas invernales de hasta treinta grados bajo cero y jornadas infernales de dieciséis horas. Todo había sido una cárcel diseñada por él. —Eres dominante y agresiva. Temía que le hicieras daño —continuó—. No te lo cuento para que me perdones, sino para que tengas tiempo de calmarte y no armes un escándalo. Su voz estaba cargada de resignación. Retrocedí cuando intentó tocarme y sonreí entre lágrimas. —Pablo, lo nuestro pudo haber terminado con dignidad, pero tú lo convertiste en algo imperdonable.
Me dejas una vez, es para siempre - undefined novels & stories
Daisy
Siete años juntos con Carlos, siete años de rumores nunca confirmados.​​ Él me dejaba revisar su celular sin objeciones, reportaba cada viaje de negocios con detalles. Nunca encontré una sola prueba de infidelidad. Hasta el día de nuestra boda. Después de que el presentador narró cómo Carlos voló desde el extranjero mis rosas blancas favoritas, la pantalla gigante que debía mostrar nuestro video de siete años, de repente transmitió el llanto desgarrador de un bebé. ​​En el video, Carlos sostenía a un bebé recién nacido en una sala de hospital. Su secretaria, Serena, recostada en su hombro, usando un anillo de diamantes idéntico al mío.​​ Serena corrió hacia mí con lágrimas que era solo un malentendido, y Carlos, con tono frío: —Es una madre soltera, la ayudé por compasión como su jefe, ¿vas a hacer escándalo por esto? El silencio en el salón fue absoluto, todos esperaban mi explosión. Luego me quité tranquilamente el anillo de compromiso y se lo devolví: —Por supuesto que no. Les deseo felicidad.
Creyeron Que Era Sorda - undefined novels & stories
Martha Rodriguez
En medio de la fiesta, mi hija, Adriana Gallardo, le dijo a mi esposo en voz alta, con toda intención: —Papá, Juana espera un hijo tuyo. Entonces, ¿vamos a vivir con ella desde ahora? Mi esposo, Fidel Gallardo, puso frente a mí el bistec que acababa de cortar y dijo en voz baja: —Tu mamá y yo hicimos un trato. Si alguno de los dos traicionaba al otro, desaparecería para siempre del mundo del otro. Yo no puedo pagar ese precio. Por eso lo he ocultado tan bien. Cuando el bebé nazca, tampoco dejaré que Juana ni el bebé se acerquen jamás a tu mamá. Después de decirlo, me dijo por señas que me amaría para siempre. Pero no notó que mis ojos ya estaban enrojecidos. No sabía que, una semana atrás, yo ya había recuperado la audición. Tampoco sabía que yo ya había descubierto su aventura con Juana. Y mucho menos sabía que, a espaldas de todos, yo ya había comprado un boleto de avión para irme como voluntaria a dar clases a niños de una comunidad vulnerable. Solo estaba esperando que los documentos quedaran listos en siete días. Entonces desaparecería por completo.
Mi Alfa me dejó 33 veces en el altar - undefined novels & stories
Serein M
Mi compañero destinado, el Alfa Ryker, pospuso nuestra ceremonia de unión treinta y tres veces después de mi ceremonia de Luna. Todo porque su estudiante, Isla, siempre tenía algún problema nuevo. En nuestra primera ceremonia, Isla afirmó que fue atacada por renegados y que su transformación falló. Necesitaba ayuda. Ryker me dejó en el altar lunar. Esperé toda la noche. Sola. La segunda vez, Isla dijo que su loba estaba débil, que estaba a punto de colapsar en los campos de entrenamiento. Ryker soltó mi mano y corrió hacia ella. Sin pensarlo dos veces. Después de eso, cada vez que intentábamos celebrar nuestra ceremonia, cada vez que estaba a punto de marcarme, Isla interrumpía. Me tragué el dolor punzante en mi pecho y, finalmente, decidí rechazarlo. Pero en el momento en que lo hice, Ryker se volvió loco. Comenzó a desgarrar el mundo entero de los hombres lobo, solo para encontrarme.
Fingí Mi Muerte y Él Perdió la Razón - undefined novels & stories
Isabella Solís
Después de que Paula Solís, mi mejor amiga, diera a luz, yo, Alejandra Ponce, tomé al bebé en brazos y empecé a hacerle cariños. —Hola, pequeño. A mi lado, Ricardo Pineda habló de pronto: —Soy su papá. Creí haber oído mal. Sin embargo, él esbozó una sonrisa despreocupada y repitió: —El niño es mío. Paula y yo nos acostamos la noche en que murió tu padre. No usamos protección. Me quedé paralizada. Sentía un nudo en la garganta y no lograba emitir sonido alguno. Mucho después, apenas pude decir: —Pero nosotros nos casamos por lo civil ayer. Ricardo me rodeó con un brazo y trató de tranquilizarme con una sonrisa. —No te preocupes. Lo de Paula y yo no pasó de una aventura sin compromiso. Si hubiéramos querido casarnos, lo habríamos hecho hace años. Hizo una pausa antes de añadir con malicia: —¿Todavía no te lo había contado? Nosotros fuimos novios. Yo fui el primer hombre con el que se acostó.
Le di mi prometido en mi propia boda - undefined novels & stories
Piña Ice
En la boda, el sobrino de cuatro años del novio de repente subió a la tarima, tomó de la mano al novio y gritó a todo pulmón: —Papá, ¿por qué te quieres casar con otra mujer? ¿Ya no nos quieres a mamá y a mí? La madre del niño, que estaba abajo de la tarima, corrió a detenerlo. Con una sonrisa forzada, como si se disculpara pero buscando provocar, dijo: —Lo siento, Dany perdió a su padre cuando era pequeño y siempre ha visto a su tío como su papá. No fue su intención causar problemas. Incluso mi esposo, con total calma, tomó al niño en brazos y me explicó: —Antes de morir, mi hermano me pidió que cuidara de su esposa y de su hijo. Para que Dany tuviera una infancia feliz, le permití que me llamara "papá". No lo malinterpretes. Al ver a las tres personas frente a mí tan felices y tranquilas, solté una risa fría y me quité el velo. —Pobrecito niño… ¿cómo podría yo arrebatarle a su padre? Ya que es así, ¿por qué no le dejo el lugar de novia a tu cuñada? Así ustedes pueden formar una familia completa de tres.
Promesa rota, corazón renacido - undefined novels & stories
Vega Cielo
Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Preferida por él, Olvidada por ti - undefined novels & stories
Luna V
Los hombres de su manada nunca viven más allá de los treinta años. Solo una unión con mi linaje puede romper esa maldición. Pero el día de nuestra ceremonia de apareamiento, él rompió nuestro vínculo delante de todos… solo por su amada. Frente a toda la manada, me miró con puro desprecio y soltó: —Elara, no eres más que un parásito. Tu gente ha usado magia negra para engañar a mi manada durante generaciones. Eso se acaba conmigo. Su amada se aferró a su brazo y soltó una risa suave. —¿Por qué sigues aquí parada? Lárgate. —Con mis conocimientos, puedo mantenerlo con vida mucho más allá de los treinta —anuncié, mirándolo fijo. Mirando la fuerza vital que ya se estaba desmoronando bajo su piel. Una risa baja se escapó de mi garganta. «Está bien», pensé. «El día de su trigésimo cumpleaños… veremos quién tiene razón. Muy pronto».
Tras Doce Años, Dejé de Amarte - undefined novels & stories
No Daydreamer
Desde que descubrí que Gabriel Lozano me había sido infiel, cada vez que él volvía a casa, yo lo inmovilizaba en la entrada, le bajaba los pantalones y le rociaba la entrepierna con alcohol de alta concentración. Como sabía que había hecho mal, Gabriel siempre se dejaba hacer, con los ojos enrojecidos, mientras intentaba calmarme con ternura y me rogaba que parara. Pero ese día llegó dos horas tarde. En cuanto percibí en él un perfume ajeno, perdí el control y volví a tirar de su cinturón con todas mis fuerzas. —La última vez llegaste media hora tarde y te acostaste con una mujer. ¡Hoy llegaste dos horas tarde! Dime, ¿te acostaste con cuatro? Después de pedirme perdón por enésima vez y de que yo volviera a apartarlo, alzó una mano. En el dorso aún llevaba pegada una gasa sobre el punto donde le habían colocado la vía. Entonces me gritó, al borde del colapso: —¡Ya basta! Tengo tanta fiebre que siento que voy a morir y ni siquiera me preguntas cómo estoy. ¿Cuándo vas a dejar de comportarte como una loca? Solo me acosté una vez con alguien porque estaba borracho. ¿Y tú te crees tan pura? ¡Con razón a los dieciséis años te arrastraron a un callejón, te rasgaron la ropa e intentaron abusar de ti! ¡Una paranoica como tú se merecía que le pasara algo así! El frasco con atomizador se hizo añicos a mis pies. El penetrante olor del alcohol me cerró la garganta. Al ver el hastío en sus ojos, de pronto me sentí agotada. Ya daba igual. No quería seguir aferrada a una relación hecha pedazos.
Me Amó Hasta la Muerte - undefined novels & stories
Daydreamer
Mi esposa, Janice Frost, era una viajera entre mundos. A las personas como ella se les prohibía crear vínculos afectivos con los habitantes de otras realidades. Aun así, Janice se enamoró de mí desde el momento en que nos conocimos. Pero su amor tenía un precio. Cada vez que sus sentimientos por mí se intensificaban, un dolor insoportable le desgarraba el alma. Janice había soportado aquel tormento noventa y nueve veces con tal de permanecer a mi lado. Por eso jamás imaginé que sería ella quien terminaría condenándome. Tiempo después, un grupo de la resistencia me secuestró y me llevó a North Kaman. Durante días me torturaron hasta dejarme al borde de la muerte. Cuando sentí que ya no resistiría mucho más, recordé el método que Janice me había enseñado para comunicarnos a través de los mundos. Reuní las pocas fuerzas que me quedaban y conseguí abrir el canal arcano. Pero no solo escuché su voz. También oí la conversación que mantenía con su mentor al otro lado. —Janice, ¿cómo pudiste contactar personalmente a la resistencia para que secuestraran a Samuel? —le reprochó su mentor, incapaz de creerlo—. Pensé que lo amabas. —Esta prueba estaba destinada a Tim —respondió Janice con una frialdad que apenas reconocí—. Tenía que hacerlo para salvarlo. Samuel es el protagonista de este mundo y el destino lo protege. No le ocurrirá nada. Guardó silencio durante unos segundos antes de continuar: —Cuando complete la misión, podré quedarme para siempre en esta realidad. Después encontraré la forma de compensarlo. Sentí una presión en el pecho que me dejó sin aire. Cuando mis captores regresaron y volvieron a acercarse, ya no intenté defenderme. Simplemente dejé de resistirme.
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