Novels
Short Stories

Genres

Romance×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Arrepentirse×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Giro Inesperado Romance Short Stories & Egoísta Arrepentirse Novels

Discover a collection of engaging Giro Inesperado Romance short stories featuring Egoísta and Arrepentirse, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Tu traición fue mi mejor venganza - Romance novels & stories
Anónimo
Llevábamos seis años de casados, pero en los últimos tres meses, mi esposo ni siquiera me había tocado. Decía que el trabajo lo tenía agotado, y yo, enamorada desde hace años, le creí sin dudar. Hasta que en el día de mi cumpleaños, escuché a sus amigos hablar en alemán a sus espaldas. —¿Ya terminaste con la otra? Antes ibas todos los días… no sé cómo aguantabas. —¿Y tu esposa? ¿No te dice nada? Mi esposo soltó el humo de su cigarro con indiferencia: —Hace meses que ni la toco. Claudia es buena en la cama y aún no me aburre… Lástima que salió embarazada. A mi esposa no le gustan los niños, así que le di dinero a Claudia para que se fuera al extranjero y lo tuviera allá. Apreté los puños con fuerza. Las lágrimas comenzaron a caer sin permiso. Él se acercó preocupado y preguntó qué me pasaba. Yo negué con la cabeza, sonriendo. —Este pastel que hiciste con tus propias manos… me emocionó mucho. Está delicioso. El pastel sabía dulce. Pero yo, que sí entendía alemán, solo sentía amargura en el alma.
¡Sorteé a mi esposo y me salió un bombón! - Romance novels & stories
Fernanda
El día que cumplo veinte años, mis papás ponen ante mí las fotos de herederos de las grandes dinastías empresariales del país para que elija con quién formalizar una alianza. En mi vida anterior escogí sin dudar a Alonso Rivas, el heredero más brillante de la élite capitalina. Después del matrimonio supe que la mujer de sus sueños, Daniela Romero, se hundió en una espiral de dolor: una noche, borracha en un bar, fue agredida por unos sujetos; intentó quitarse la vida tres veces. Alonso decidió que yo era la raíz de todo, le regaló a Daniela los bienes de mi familia y vació a los Molina. Al final, incluso la dejó cortar los frenos, condenándonos a los tres a morir en un accidente brutal Esta vez, con los ojos cerrados, elegí al azar una foto. Dejé que el destino eligiera por mí. Al final, Alejandro de la Vega el destino lo trajo a mi lado, heredero de Guadalajara: austero, espiritual, con el corazón en paz. Pero cuando entré del brazo de Alejandro a nuestra fiesta de compromiso… Alonso enloqueció.
La Decimoctava Traición, Enterré Mi Corazón - Romance novels & stories
Anónimo
Cuando mi novio piloto canceló por decimoctava vez nuestra boda, me cansé. La primera vez, dejó todo porque su alumna tuvo la regla y corrió a comprarle té de jengibre con azúcar moreno. La segunda, su alumna falló en una misión; él solo dijo que estaba de mal humor y me convirtió en el hazmerreír de todos en el banquete. En tres años de relación, siempre que ella tenía un problema, él me dejaba plantada sin pensarlo dos veces. Al fin, comprendí: quizá en su corazón yo nunca importé. Así que compré un billete a París y decidí viajar sola por el mundo. De esta forma, ya nadie volvería a abandonarme.
Promesa rota, corazón renacido - Romance novels & stories
Vega Cielo
Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Me Casé con el "Bicho Raro" - Romance novels & stories
Zakira
Mis padres hicieron que Dana y yo lo resolviéramos con piedra, papel o tijera. La perdedora debía casarse con el heredero de los Baillieu, el llamado "bicho raro". Gané yo. Luego le di la vuelta a la situación. —Genial. Yo me quedo con Blake. Dana puede tener el imperio. ¿La vida anterior? Estaba locamente enamorada de Michael, el niño mimado adoptado por papá. Elegí la empresa, me quedé en la empresa y le endosé a Dana con Blake Baillieu. Fue un gran error. En seis meses, Dana ya murió, destrozada por aquel matrimonio. Justo antes de morir, me envió un mensaje, culpándome a mí. Decía que yo había perdido el juego y había roto el trato, endilgándole a Blake. ¿Y Michael? Se volvió completamente loco. Resulta que él y Dana habían estado saliendo a escondidas durante años. Me arrastró a la parte trasera de la finca de los Baillieu y obligó a una docena de hombres con discapacidad intelectual a violarme. —¡Si no fuera por tu crueldad, Dana seguiría viva! ¡Pagarás por todo lo que ella sufrió! Yo estaba embarazada de más de ocho meses, casi a punto de dar a luz. Le supliqué que parara. Le rogué por la vida de mi bebé. A él no le importó. Siguió ordenándoles que tomaran turnos. Incluso cuando rompió fuente, él solo observaba. Mi bebé y yo morimos aquella noche. ¿Ahora? Volví. Y esta vez, reescribí la historia. Primer paso: casarme con Blake.
Último deseo: Todos juntos - Romance novels & stories
Wild Wheat
El día que mi hermana gemela, Alexia Cavanaugh, y yo cumplimos veintidós años, me desplomo y descubro que tengo cáncer en etapa avanzada. Ignorando el consejo del médico de ser ingresada, salgo del hospital. Todo lo que quiero es pasar un último cumpleaños con mi familia sin una sola preocupación. Pero cuando llego a la fiesta, un mesero me detiene en la puerta y me dice que el lugar ha sido reservado exclusivamente para Alexia. No se permite la entrada a personas ajenas. A través del cristal, observo cómo mi hermano sostiene un pastel y mi padre le coloca un gorro de cumpleaños en la cabeza a Alexia. Incluso mi novio está allí, sonriendo mientras Alexia pide un deseo. Me quedo allí durante media hora, apretando mi teléfono, hasta que mi novio finalmente responde mi llamada. —Estuve en el hospital. Yo... Él me interrumpe. —Ophelia, siempre has estado sana. Hoy es el cumpleaños de Lexi. Deberíamos hablar más tarde. ¿Acaso hoy no es también mi cumpleaños? Mi madre murió al darme a luz. El médico explicó más tarde que yo privé a Alexia de nutrientes antes de nacer, lo que la dejó frágil desde el principio. Y así, sin más, todos decidieron que yo siempre debía hacerme a un lado por mi gemela, que nació cinco minutos antes que yo. Hago una bola con el informe de mi diagnóstico de cáncer y lo arrojo a la basura. He terminado de dejar que su favoritismo me lastime. Nunca he recibido su amor de todos modos, así que elijo irme para siempre.
Su Confesión, Nadie Más Escucha - Romance novels & stories
Burbuja de Yogur
El día de mi cumpleaños, en la fiesta, mi esposo David Herrera apareció de repente con mi hermana adoptiva y su hijo. Al prepararnos para salir, él, con total naturalidad, colocó a mi hermana adoptiva en el asiento del copiloto y luego me dijo: —Los niños se marean fácil, atrás hay demasiadas cosas, tú estás bien y puedes ir en autobús. Mis amigas no hicieron más que asentir: —Eres la hermana mayor, cuidar del hijo de tu hermana es lo que toca. Cuatro autos, y ningún lugar para mí, la protagonista. Me subí al autobús con el corazón resentido y vi en el chat del grupo de paseo a David y Ana Blanco interactuando de manera demasiado cercana. Incluso hablaban de cosas que yo desconocía por completo. Cuando abrí el nuevo video que me habían enviado, en la mesa que habían preparado para mí solo quedaban sobras. Hasta el pastel de cumpleaños que había cuidado con esmero, David se lo dio a Ana y su hija como postre. Alguien no pudo soportarlo y le preguntó si eso no estaba mal. David, limpiando cuidadosamente la boca de Ana, ni siquiera levantó la cabeza: —Somos familia, Brittany Moreno no se va a enojar. En ese instante, nuestro matrimonio de siete años llegó a su fin.
Renací: esta vez no seré su prometida - Romance novels & stories
Lucía Monteverde
Después de renacer, hice todo lo posible por evitar cualquier cruce con Sebastián Luján. Él se inscribió en la universidad más prestigiosa del país. Yo elegí irme a estudiar en el extranjero . Cuando viajó hasta Grandoria para buscarme, me fui todavía más lejos, acepté trabajos como reportera en zonas de conflicto. Años después, regresé a mi país tomada de la mano del hombre que amaba, para celebrar nuestra boda. Sebastián fue detenido en la entrada del lugar, sus ojos estaban enrojecidos, y sólo decía: —¿Por qué… por qué dejaste de amarme?
Tras el divorcio, los gemelos se arrepintieron - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Mi mejor amiga y yo nos casamos el mismo día con los hermanos Alcázar. Por coincidencia, incluso quedamos embarazadas al mismo tiempo. Yo me casé con el hermano mayor, un reconocido psicólogo; ella, con su hermano menor, un prodigio de la medicina. Debido a las molestias del embarazo, Sebastián decidió manejar y llevarme para realizarme un chequeo prenatal. Pero a mitad del camino, una sola llamada de su ex, la mujer que nunca superó, bastó para que cambiara de rumbo y me dejara atrás. Llorando, me aferré a su brazo. —Sebastián, te lo suplico… afuera está lloviendo a cántaros. ¿Puedes llevarme primero al hospital? Él apartó mi mano con impaciencia. —Ella se cortó la muñeca. ¡Podría morir! ¿Puedes dejar de ser tan inmadura? Tengo que ir a vendarla. Tú puedes ir sola al hospital. La lluvia caía como si el cielo se estuviera rompiendo. Y Sebastián me dejó sola en plena carretera. No tuve más opción que llamar a mi mejor amiga para que viniera por mí. Nunca imaginamos que, en el camino, un enorme camión de carga se lanzaría directo contra nosotras. Mientras perdía el conocimiento, la escuché llorando, llamando a su esposo… Pero lo único que recibió fueron reproches. —No inventes tonterías, Elena. Solo porque estoy acompañando a Daniela, ¿ahora vas a mentir sobre un accidente? Al final, fueron unos desconocidos que iban pasando quienes llamaron a la ambulancia. Gracias a ellos, sobrevivimos, pero las dos perdimos a nuestros bebés. Cuando despertamos en el hospital, nos miramos y sonreímos amargamente. —¿Te vas a divorciar? —Sí.
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica - Romance novels & stories
Alicia Valeria Leal González
Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
Cuando Me Fui, Ella Cayó del Trono - Romance novels & stories
Liliana Pérez Quiroz
Después de que la empresa consiguiera el financiamiento, mi esposa, la presidenta Esther Arreola, estaba a punto de hacer pública nuestra relación. Pero Joel Chávez, su excompañero de la universidad, más joven que ella y recién incorporado a la empresa, subió de repente al escenario y, con una sonrisa arrogante, soltó: —Esther, ¿no crees que me estás consintiendo demasiado al hacer público lo nuestro? Esther ni siquiera lo negó. Al contrario, sonrió y de inmediato metió a Joel en uno de los proyectos clave de la empresa para inflarle el currículum. Al instante, todos los empleados presentes rompieron en aplausos y se deshicieron en elogios, como si de verdad fueran la pareja perfecta. Un colega con el que llevaba años trabajando, al ver que yo no decía nada, incluso se inclinó hacia mí y me susurró: —Felipe, ¿no eras buenísimo para quedar bien con todo el mundo? ¿Qué haces ahí parado? Ve y felicítalos. No armé ningún escándalo ni reclamé nada. Simplemente le deslicé a Joel mi credencial de jefe de proyecto y, con una generosidad fingida, dije: —Solo participar en el proyecto es poca cosa para alguien como tú. Mejor quédate con mi puesto de jefe de proyecto. Considéralo mi regalo por haber hecho pública tu relación con Esther.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - Romance novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
Su amor de infancia me humilló - Romance novels & stories
Belen
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Me Robaron el Corazón y la Vida - Romance novels & stories
Verónica Melocotón
El corazón compatible que llevaba dos años esperando terminó en manos de Alicia García porque mi esposo, Alejandro Guerra, decidió dárselo. El médico me dijo que apenas me quedaba una semana de vida. Así que tomé una decisión: someterme a criopreservación. Dejé establecido que, cuando muriera, mi cuerpo fuera donado al proyecto de investigación de Alicia. El día que firmé la autorización de donación, mi hijo, Enrique Guerra, se lanzó a mis brazos y dijo: —Por fin tú y Alicia hicieron las paces, mamá. Mis padres me felicitaron por haber entendido al fin que entre hermanas había que quererse y apoyarse. Alejandro, aliviado, dijo que por fin había dejado atrás el rencor y había entrado en razón. Yo apenas sonreí. Sí, esta vez sí había aprendido la lección. Iba a devolverle a Alicia mi lugar como hija de la familia García y darles a todos exactamente lo que querían.
Sí, todo se trata de la tarjeta de recompensas. - Romance novels & stories
Perfect Timing
La noche en que regresé de mi viaje de trabajo, me llamaron de la farmacia. Me dijeron que esa tarde habían rechazado mi tarjeta de recompensas cuando intentaron usarla y que debía recargarla. Adrian estaba en la cocina, completamente concentrado en preparar la cena. Le pregunté qué había comprado. Sonrió y sacó una caja de suplementos. —Últimamente trabajo hasta muy tarde. El corazón me ha estado dando problemas, así que compré unas vitaminas para fortalecerlo. No dije nada. Suspiró y sacó una tarjeta bancaria. —Ya sé que te importa mucho el dinero. Usé tu tarjeta de recompensas por accidente. Te lo devolveré diez veces. ¿Trato hecho? Normalmente, la habría aceptado. Esta vez, no. Solo lo miré. —Divorciémonos.
Mi Matrimonio, Su Lamento. - Romance novels & stories
María
Empecé a llamar a mi hermano "señor Quinn" y a mi amigo de la infancia "señor Webb". Ambos fruncieron el ceño con desconcierto y me preguntaron por qué estaba siendo tan formal con ellos. Yo simplemente respondí con una sonrisa apenas perceptible. —Porque creo que preferirían que los relacionaran con Vanessa Quinn. Me reprendieron, acusándome de ser caprichosa: —Vanessa está a punto de casarse con un hombre en coma por tu culpa, y su vida entera se arruinará. La única razón por la que la tratamos tan bien es porque estás en deuda con ella. Sin embargo, lo que ellos no saben es que, esta vez, la persona que se casará con el hombre en coma no es Vanessa. Soy yo: Willow Quinn.
Mi Novia Eligió a Mi Mejor Amigo - Romance novels & stories
Bernaldma Marín
Durante una reunión, Estrella Sánchez, mi novia, perdió una ronda de verdad o reto. Le empezaron a dar cuerda para que dijera diez cosas buenas de Sebastián Hernández, mi mejor amigo de la infancia. Ella respondió casi sin pensarlo: —Es extrovertido, guapo, está en forma, es atento y sabe consolar a los demás. Siempre está sonriendo, sabe tratar a la gente, es capaz y tiene buen gusto. Además, sabe cómo hacer feliz a los demás. En la siguiente ronda, Sebastián sonrió y le devolvió la pregunta: —Entonces dinos, ¿qué le ves de bueno a Daniel? Estrella me miró y se quedó paralizada unos segundos. Al final, solo dijo: —Es comprensivo. Alguien intentó aliviar la tensión con una sonrisa. —¿Y qué más? Estrella frunció el ceño y pareció pensarlo durante mucho rato, pero no logró mencionar una segunda cosa buena. En medio de aquel silencio incómodo, de pronto me sentí agotado. Ella y yo llevábamos siete años juntos y nuestra boda sería la semana siguiente. Sin embargo, después de pensarlo tanto, lo único bueno que había podido decir de mí era que era comprensivo. Esta vez, ya no quería seguir siendo el comprensivo de siempre.
Llegó su amor de infancia y yo me fui - Romance novels & stories
Sunnys
Había perdido la cuenta de cuántas veces Ethan me había rechazado cuando le pedía quedarme a dormir en su casa. —Ethan, eres un aburrido —protesté. El día anterior, había encontrado una marca en la puerta principal, una señal de las que se usan para indicar que en esa casa vivía una mujer sola. Me dio mucho miedo, así que acudí a Ethan y le pregunté si podía quedarme en su casa por unos días. Él se negó. —Te reservaré una habitación de hotel para esta noche. Su tono se suavizó al verme triste. —Es solo que no quiero renunciar a mi propio espacio tan pronto. Dame un poco de tiempo para acostumbrarme a la idea, ¿sí? Llevábamos tres años juntos y, sin importar a qué hora terminaran nuestras citas, él siempre me llevaba de vuelta a casa. Nunca me pidió que me quedara. No me hizo ninguna gracia, pero asentí y lo dejé pasar. Como todavía no era tan tarde, sugerí que fuéramos a ver la película que acababa de estrenarse. Ethan, en lugar de aceptar, miró la hora y me llevó rápidamente al hotel, visiblemente inquieto. Sola en la habitación, encontré en redes sociales una publicación de una nueva compañera de trabajo. «El aire acondicionado de mi casa se descompuso. Menos mal que tengo a quién acudir; si no, me derretiría». La foto detrás del texto mostraba la pared de la sala de Ethan, con su televisión al fondo. Sentí un nudo en el estómago. Me quedé mirando la imagen durante un buen rato. Cuando reaccioné, tenía el rostro empapado de lágrimas. Entonces, me quité el anillo de compromiso que Ethan me había dado. Un amor que había sido corrompido por algo podrido en su interior ya no era el amor que yo quería para mi vida.
Dejé de ir tras su vuelo. - Romance novels & stories
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
Un juego reveló la traición de mi esposo - Romance novels & stories
Xavier Alegría
En nuestro segundo aniversario, Sebastián Duarte invitó a varios amigos de su tierra a casa para una cena. Después de unas copas, durante un juego, mi mejor amiga, Camila Ferrer, fue la primera en hablar. Lo hizo en guaraní. —Yo sí... pasé toda una noche con uno de los hombres que están aquí, en la cama de su propia novia. Todos alrededor de la mesa estallaron en carcajadas. Sebastián sostuvo su copa con calma y, también en guaraní, respondió con una sonrisa: —Pues yo también... a espaldas de mi novia, me acabé dos cajas de condones con su mejor amiga. Las risas aumentaron todavía más. Camila le dio una patada. —¡Habla más bajo! ¡La tienes sentada justo al lado! Sebastián se volvió hacia mí sonriendo. —Ella es de Santa Lucía. No entiende guaraní. Luego me pellizcó la mejilla con cariño. —¿De qué están hablando? —pregunté en voz baja. —Camila dijo que ya tiene novio y todos se están burlando de ella por eso. Como si nada hubiera pasado, puso un trozo de carne en mi plato. A través de la copa de vino y las luces borrosas, los vi juntos, como si una niebla invisible intentara ocultar la realidad que no quería aceptar. Siempre había creído que Sebastián me conocía bien, pero él nunca imaginó que yo había nacido en Puerto Esmeralda, donde también se hablaba guaraní.
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