Soy la esposa del tío de mi ex
Son mentiras, siempre ha sido un inmaduro, yo sola me hice falsas esperanzas de que jugaba con otras porque en el fondo solo me quería a mí, ¿no fui demasiado ingenua romántica?
Evana la abrazó.
—Cuando uno ama, solemos ser ingenuas y románticas, no te amargues, hija, esa es la magia del amor, si Andrés falló, te darás cuenta, lo dejarás, pero esa es la magia del amor, siempre vuelves a amar.
—No quiero amar, madre, a nadie que no sea Andrés, porque mi corazón es suyo —dijo con tristeza.