Esposa Muda Del CEO Hostil
Mayra inspiró profundamente, sintiendo cómo el aire frío de la mañana llenaba sus pulmones, dándole la fuerza necesaria.
Sus ojos, aunque cansados por las noches sin dormir, mantenían esa determinación y claridad que siempre la habían caracterizado, incluso en los momentos más oscuros de su vida.
—Efectivamente. Por eso estoy aquí, acompañándolos en este momento tan difícil. Creo, que si alguien se arrepiente sinceramente del daño que hizo en sus últimos minutos de vida, reconociendo sus errores y buscando la paz antes de partir, merece ser perdonado. La vida me ha enseñado que guardar rencor solo envenena el alma de quien lo alberga, y no quiero vivir con ese peso por el resto de mis días.