Amor, Deseo y Venganza
Pues sigamos con la cacería, cariño —le dijo él— Porque necesito ir a cazar a la rata mayor.
Velkan dejó de preocuparse un poco por Barak, la brisa aumentaba un poco hacia la dirección en donde éste estaba ubicado, lo que le iba a dificultar mucho más el tiro. Se dedicó a buscar con la mira a los otros enemigos que estaban en la entrada de la hacienda. De pronto vio que uno de ellos se levantaba del piso rápidamente y disparando su ametralladora se trataba de acercar a las trincheras interiores. Velkan apuntó con cuidado y adelantando un poco la mira, disparó, con el resultado de que el hombre cayó de bruces para no levantarse más.