La Jaula Dorada
Para él, la prisión solo era otro obstáculo que debía superar.
El sonido del timbre del celular rompió el tenso silencio en el despacho improvisado de la cárcel. La vibración reverberó contra las paredes grises y ásperas, interrumpiendo el tenso juego de Go que se jugaba sobre una mesa de madera gastada. En aquel ambiente sombrío, donde las horas parecían estancarse, el juego era el único escape para Darius Vaughn, el líder de la familia Vaughn, que, a pesar de su reclusión, nunca había dejado de usar su mente afilada para orquestar movimientos, como en el tablero de Go, un juego milenario de estrategia que en Corea del Sur es considerado una verdadera batalla mental. Cada piedra que colocab