Serendipia : Te cruzaste en mi camino.
No pude más, me abracé a mamá y lloré, tanto como me permitieron mis ojos, hasta que ya no tuve mas llanto.
***
Me desperté sobresaltado, estaba en mi cama, ya era de mañana, ahora si mi mente me habia jugado una mala pasada, ¡que sueño más aterrador! O mas bien habia sido un mal sueño, uno muy cruel.
Me levanté y encendí la luz de la mesilla, y me di cuenta de que no habia sido un sueño.
Ahi estaba, sobre la mesa, su anillo, gritándome en la cara lo que había pasado, diciéndome que mi pesadilla apenas comenzaba.