EN LOS BRAZOS DEL MILLONARIO.
—Todo está bien ahora — dijo con voz tranquila— lo importante es que hemos aclarado todo, ahora solo quiero abrazar a mis hijos, olvidar ésto, tengo constantes pesadillas, Leo, necesito sanar.
—¿Podrás perdonarme haber dudado de tu amor, Eloise?— preguntó con voz torturada.
—Ya lo he hecho — le aseguró— lo único que necesito es tu afecto, tu amor y tu calor para volver a sentir que todo está bien— tiró de él para que se levantara, Leo se sentó nuevamente en el sofá, la levantó de la cintura y la sentó sobre su regazo— después de haber luchado contra un cáncer, la desconfianza de tu familia, un embarazo difícil, un parto aún más complicado y la demencia de Jonas, solo compruebo lo fuerte que