Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Si volviera al pasado, tampoco te elegiría

Si volviera al pasado, tampoco te elegiría

Fui sola al concierto de mi cantante favorito. En la parte de las dedicatorias, el corazón me latía con fuerza. Recé en silencio para que la suerte me escogiera a mí. Pero al siguiente segundo, en la pantalla gigante apareció mi esposo, que supuestamente estaba de viaje por trabajo, y a su lado estaba su primer amor, Patricia Castellón. —Quiero pedir una canción: "Volver al pasado", volver tres años atrás, cuando Nicolás jamás habría terminado con Patricia. El público estalló en aplausos y vítores, celebrando aquella historia de amor. Solo yo, entre la multitud, me quedé con el rostro empapado en lágrimas. En la siguiente ronda de dedicatorias, de pronto vi en la pantalla mi propia cara hinchada de tanto llorar. —Yo también quiero pedir "Volver al pasado", volver al momento en que nunca habría aceptado la propuesta de matrimonio de Nicolás Varas.
3.9K viewsCompletedAdded to Library 89 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Firmó nuestra ruptura… mientras planeaba nuestra boda

Firmó nuestra ruptura… mientras planeaba nuestra boda

Tras tres días sin dar señales de vida, mi prometido —el Capo de la familia Moretti— se fue de viaje con su asistente, Bella. Esperaba que, como siempre, yo me muriera de celos. Pero cuando regresó a Valmont un mes después… se encontró con alguien completamente distinta. Me pidió que le cediera mi oficina. No discutí. Recogí mis cosas y se la entregué. Para hacer brillar a Bella, me dejó en evidencia frente a un socio clave durante la reunión anual de la familia. No me defendí. Acepté el castigo sin decir una palabra. Cuando decidió ponerla al frente del negocio más rentable… tampoco reaccioné. Le entregué todos los documentos y me aparté. Bella sonreía con aire triunfante. —¿Ves? Te lo dije. —A mujeres como ella hay que saber llevarlas. Con un viajecito basta para que se asuste y vuelva dócil. Lucas se lo creyó todo. Incluso la elogió por su “gran intuición”. Después, en un gesto que jamás había tenido conmigo, prometió organizar una boda tan ostentosa que haría historia en el bajo mundo de Valmont. Pero había olvidado algo. El acuerdo de ruptura que firmó… justo antes de subirse al coche aquel día. Yo ya había cortado todos los lazos. Me iba. Y él… ni siquiera lo sospechaba.
1.8K viewsCompletedAdded to Library 53 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
En Vivo: La Hundí con Pruebas en Su Boda

En Vivo: La Hundí con Pruebas en Su Boda

Una empleada de mi empresa se fue a desahogarse en TikTok porque, según ella, yo no le aprobaba la licencia por matrimonio. “Tenemos un bajo índice de matrimonios, una baja natalidad, y es culpa de ustedes, malditos capitalistas. ¡Ni siquiera me apruebas la licencia por matrimonio! ¿Para ti solo soy una esclava? Me creí tus mentiras, eso de ‘vamos a ser una empresa de puras mujeres, una empresa amigable con las mujeres’, y mírate ahora: se te cayó la máscara; ya se te vio la cara de capitalista que exprime a la gente hasta dejarla seca.” El video explotó de la nada; un montón de jóvenes se sintieron identificados y se me fueron encima en redes, al punto de que hasta me mandaron navajas por correo. Yo, como jefa, me lancé a hacer un live y me le fui directo contra ella. “Lo siento, pero la licencia por matrimonio de Blanca no la voy a aprobar. Puede denunciar ante el Ministerio de Trabajo y pedir una audiencia de conciliación; si no hay acuerdo, puede demandarme en un juzgado laboral si quiere.” El live reventó de gente. Entre los que la apoyaban, aparecieron supuestos abogados y hasta se ofrecían a ayudarla gratis a demandarme, pero Blanca se quedó con el gesto tenso, como si no tuviera salida. “Yo solo quería mi licencia; nunca pensé en renunciar, y mucho menos en demandar a Samantha…”
2.3K viewsCompletedAdded to Library 92 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Caminos separados por los que luché

Caminos separados por los que luché

Me quedé mirando el contrato matrimonial de los Vercetti que mi padre empujó sobre la mesa. Sin pensarlo dos veces, escribí el nombre de mi media hermana, Demi, y se lo devolví deslizándolo. Mi padre se quedó de piedra, antes de que entonces sus ojos se encendieron con una emoción tan absurda que parecía que acababa de ganarse la lotería. —¿Cómo puedes darle a tu hermana una oportunidad tan perfecta? En mi vida pasada, mi matrimonio había sido el chiste de todos. Yo era la pelirroja indomable, la brujita salvaje que se atrevió a meterse en la órbita de Cassian Vercetti, heredero y líder de la familia criminal Vercetti, de sangre vieja. Nunca fui perfecta ni obediente. Mientras a él le encantaban los vestidos de diosa, yo usaba minifaldas y bailaba arriba de las mesas. Él exigía una intimidad misionera: tradicional, ordenada, correcta. Yo quería subirme encima, montarlo, perderme por completo. En una gala, las esposas de la alta sociedad se reían de mi cabello, de mi vestido, de mi «“salvajismo». Pensé que, al menos, él fingiría defenderme; pero no lo hizo. —Perdónenla. Ella no está… debidamente entrenada. «¿Entrenada? Como un perro.» Me había pasado toda mi vida pasada asfixiándome bajo sus reglas, doblándome hasta sangrar para encajar en la forma que él quería… hasta la noche en que nuestra casa se incendió. Tras lo cual, cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta de que había regresado al instante exacto en que me enteré del matrimonio arreglado. Miré el contrato frente a mí. «¿Otra vez? Creo que a mí me quedan mejor los chicos de la discoteca». Pero en el momento en que Cassian se dio cuenta de que la novia no era yo, rompió cada regla por la que había vivido.
30.3K viewsCompletedAdded to Library 727 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Vestido robado, venganza millonaria

Vestido robado, venganza millonaria

Crecí fuera del país y, para evitar que volviera con un novio extranjero, mi mamá me arregló en Ciudad de México un prometido de ensueño: Gabriel Méndez, el carismático CEO del Grupo Méndez. Regresé para nuestra fiesta de compromiso. La boutique de alta costura olía a flores blancas y cuero nuevo. Entre maniquíes impecables, encontré el vestido perfecto: un strapless largo color marfil, limpio como una promesa. Ya iba a probármelo cuando, a mi lado, una mujer alzó la barbilla, le echó un vistazo a lo que traía y le dijo a la vendedora: —Ese vestido está interesante. Tráemelo a mí. La asesora me lo arrebató con brusquedad. Se me calentó la cara. —Todo tiene un orden —dije conteniéndome—. Ese vestido lo vi primero. ¿Aquí ya no existe el “primero en llegar, primero en ser atendido”? La mujer me miró con pereza, sonrisita de superioridad. —Ese vestido cuesta veintiséis mil dólares. ¿Tú, con esa facha, puedes pagarlo? —chasqueó la lengua—. Soy la protegida de Gabriel Méndez, CEO del Grupo Méndez. En esta ciudad, la razón la pone la familia Méndez. Gabriel Méndez… ¿no es mi prometido? Saqué el celular, e hice una rápida llamada. —Tu “protegida” me acaba de arrebatar mi vestido de compromiso. ¿Cómo piensas resolverlo?
3.0K viewsCompletedAdded to Library 75 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Cuando morí, todos festejaron

Cuando morí, todos festejaron

Cuando tenía siete meses de embarazo… morí. El culpable de todo fue mi esposo, Leo. Al enterarse de que la sangre de un bebé prematuro podía salvar a mi hermana, Julieta, conspiró con una clínica ilegal para abrir mi vientre y sacarme al niño. Después de extraerle la sangre, se marchó sin mirar atrás, dejando que mi pequeño, nacido antes de tiempo, muriera débil y solo. Después de eso, mis padres solo dijeron: —Le debías esto a Julieta, ya era hora de pagarle. Mientras mi esposo me dijo: —No es que no podamos volver a tener hijos en el futuro. ¿Acaso la vida de un niño vale más que la de Julieta? Destrozada, desesperada y fuera de control, sufrí una hemorragia masiva… y terminé muriendo. Mi alma flotó en el aire mientras veía cómo todos corrían de un lado a otro, ocupados preparando la cirugía de Julieta. Ni siquiera tuvieron tiempo de cambiarme y ponerme ropa limpia. Nadie lloró por mí, nadie perdió la cordura por mi muerte. Y sin sentir el menor remordimiento, me lanzaron dentro de una tumba y luego toda la familia celebró la recuperación de Julieta. Pero cuando volví a abrir los ojos, había regresado tres meses atrás. Justo al día en que toda mi familia me obligó a divorciarme.
491 viewsCompletedAdded to Library 18 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Mi Tío Intocable Quiere Recuperarme

Mi Tío Intocable Quiere Recuperarme

A los diez años, la huérfana Laura Aguilar fue acogida por la familia Salvatierra, una de las más poderosas de la capital. Desde entonces, quedó legalmente bajo la tutela de Gustavo, el segundo hijo de la familia. En aquel entonces, él acababa de cumplir dieciocho años. Era apuesto, elegante y de una arrogancia despreocupada que parecía ponerlo por encima de todos. Miró a la pobre niña que tenía delante con frialdad y desdén. Laura quería aferrarse desesperadamente a esa estabilidad que tanto le había costado conseguir. Se mostró dócil, educada y obediente. Con los ojos llenos de lágrimas, murmuró con timidez: —¿Gustavo…? Él soltó una risa baja y le apoyó la mano sobre la cabeza, acariciándola como si fuera un cachorro. —Así me gusta. Buena niña. Tiempo después, la noche en que cumplió dieciocho años, la lluvia golpeaba con furia al otro lado de la ventana. Laura se subió a la cama de Gustavo, rodeó con los brazos su cintura firme y, terca, alzó el rostro para morderle apenas el labio antes de fundirse con él en un beso. El hombre le apretó la cintura con fuerza. Su respiración ardía contra ella, intensa, casi capaz de calarle hasta los huesos. Afuera, todos decían que Gustavo era el heredero intocable de una familia poderosa: distinguido, distante y completamente indiferente a las mujeres. Solo Laura sabía la verdad. Era un bastardo frío, despiadado y mucho más atrevido de lo que cualquiera imaginaba. Laura se aferró a él durante dos años, pero no logró moverle el corazón ni una sola vez. Así que, al final, rompió con él de forma limpia y definitiva. Más adelante, Laura apareció frente a Gustavo tomada del brazo de su novio. Con una sonrisa dulce que le iluminaba la mirada, señaló a Gustavo y se lo presentó a su novio: —Él es mi tío. Esa noche, en una habitación estrecha, la mirada del hombre ardía de celos. Dominante y posesivo, le sujetó la cintura con fuerza y la acorraló contra la pared. —¿Tu tío? ¿No se supone que soy tu prometido?
62 viewsOngoingAdded to Library 1 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Cuando no soy la Madre

Cuando no soy la Madre

Antes de que tuviera lugar la ceremonia de compromiso, mi prometido, Vincenzo Rizzi, hizo un anuncio formal en la cubierta de un barco de carga atracado en el nuevo puerto. Aparentemente, mi hermanastra menor, Sofia Russo, era quien se convertiría en su esposa legítima. Vincenzo tenía un brazo alrededor de la cintura de Sofia. Mientras permanecían de pie bajo el reflector, él le sonrió con ternura. —De acuerdo con las reglas de la mafia, solo aquellas que han recibido el reconocimiento de los ancianos principales podrán convertirse en la Madre de la familia. Las demás no son más que amantes y concubinas. Bajo las bendiciones de los ancianos de la familia, Vincenzo le dio a Sofia un collar de diamantes negros. Luego, intercambiaron votos entre ellos y quedaron comprometidos. Yo simplemente observé la ceremonia desarrollarse en silencio. Luego, hice una cita para un aborto. Había amado a Vincenzo desde que tenía 16 años. Ahora tengo 28, lo que significa que he estado enamorada de él durante 12 años. Sin embargo, tal parece que Sofia era la única a la que él había amado. En ese caso, elegí dejarlo ir de una vez por todas. Después de eso, viajé a una casa segura oculta ubicada en Sombral. Todo lo que le dejé a Vincenzo fue una carta en la que declaré la terminación de nuestro compromiso y un regalo de despedida. Pero el hombre, que nunca había mostrado preocupación por mí en todo este tiempo, terminó derrumbándose hasta el punto de no tener ni siquiera ánimo para ocuparse de los asuntos de su familia.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 43 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Mal Amar, Eterno Lamento

Mal Amar, Eterno Lamento

Cuando yo estaba embarazada de cuatro meses, mi esposo médico me dejó plantada 16 veces cuando íbamos a registrar nuestro matrimonio. La primera vez, su amante, la enfermerita Lucía, se desmayó por la sangre durante una cirugía. Esperé todo el día frente a la oficina de registro. La segunda vez, recibió una llamada de Lucía. Me abandonó en el puente elevado solo para comprarle toallas sanitarias. Cada vez que intentábamos registrar el matrimonio, su amante encontraba una nueva excusa. La última vez, escuché que él estaba enfermo. Corrí al hospital bajo la lluvia torrencial, solo para descubrir que era la Lucía quien estaba enferma. Él permaneció a su lado sin moverse, mientras me mentía descaradamente por teléfono. En ese momento, comencé a odiarlo. Decidí abortar y marcharme. Pero él recorrió medio mundo, persiguiéndome hasta otro país, solo para suplicarme perdón.
2.4K viewsCompletedAdded to Library 74 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Cuando renací, lo primero que hice fue esparcir las cenizas de mi mejor amiga. En mi vida pasada, ella quedó embarazada antes de casarse y fue abandonada tanto por su novio como por su propia familia. Tras soportar sola todo el embarazo, finalmente llegó el día del parto… pero sufrió una hemorragia grave en la sala de parto. Con su último aliento, me suplicó que adoptara a su hijo. Al verla en ese estado, mi corazón se compadeció y acepté. Por cuidarlo, mis estudios comenzaron a ir de mal en peor, hasta que la universidad terminó expulsándome. Y no tuve más opción que salir a trabajar junto con él, soportando incontables humillaciones y desprecios. Finalmente, cuando cumplió dieciocho años, un cazatalentos lo descubrió y lo llevó a protagonizar una película. De la noche a la mañana se volvió famoso y ganó el premio a Mejor Actor. Pero en la ceremonia de premiación, mi mejor amiga —que supuestamente había muerto hacía años— apareció del brazo de mi exnovio. Incrédula, me acerqué a exigirle una explicación, pero ella me dijo sonriendo: —Felicidades, has superado la prueba. Confundida, escuché cómo mi ex me explicaba lleno de arrogancia: —Paula es la hija del hombre más rico del país. ¿Quién sabe si te acercaste a ella por dinero? Ahora que criaste tan bien a nuestro hijo, tienes la oportunidad de ser una amiguita de ella. Si lo cuidas hasta que se case y tenga hijos, entonces podrás convertirte en su mejor amiga. Sentí que mi cabeza iba a explotar. Acaso, ¿creían que me importaba ser su amiga? ¡Habían pasado dieciocho años! Con los ojos enrojecidos por la rabia, me abalancé sobre ellos. Pero quien pensaría que mi hijo adoptivo, que estaba en el escenario, bajaría corriendo, me empujaría con toda su fuerza y me diría: —¿Estás loca? ¿Quién te dio el derecho de atacar a mis padres? La furia y la indignación fue tanta que me desmayé en el acto.Cuando volví a abrir los ojos… había regresado al día en que mi mejor amiga estaba dando a luz.
1.5K viewsCompletedAdded to Library 36 Times as el compañero desafiante
Read
+Library
PREV
1
...
454647484950
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status