Mi objeto mas deseado
—Es para ti, gatita.
Amatista parpadeó, sorprendida, antes de tomar la bolsa. Al abrirla, sus ojos se iluminaron al sacar un vestido de seda color celeste. Los delicados tirantes y el escote en la espalda, cubierto apenas por finos hilos de seda, lo hacían elegante y sensual a la vez.
—Enzo, no era necesario. Es realmente hermoso... —murmuró, sonriendo mientras lo sostenía frente a ella.