EL ALFA DE HIELO Y SU LUNA SIN LOBA
En la habitación, el Alfa no subió a la cama, era enorme, así que se echó en el piso de madera y Evelyn se recostó entre su pelaje, el inclemente frío no le llegaba esta vez, Lebran, era muy cálido, cuando Luciano subió a ver a su reina, los encontró durmiendo, el rey se sentó en el sofá y encendió un cigarrillo
El lobo, con su excelente olfato, pudo oler el aroma al cigarrillo, abrió los ojos y...
— Mi luna está embarazada, no deberías fumar cerca de ella, rey de los vampiros
— ¡Joder, hablas cuando estás en tu forma de perro! esto si que es una sorpresa