Licantropía
Dieter Iron
Llego al piso, se me hizo tarde, veo el lugar lleno de gente en sus computadoras, cuando me ven entrar varios se detienen y me ven fijamente, ¿qué demonios les pasa?, sigo caminando y un aroma del cual no me percaté antes inunda mi nariz, me quedo quieto, estático, es su aroma, inconfundible, dirijo mi vista hacia su escritorio y ahí la veo, revisando unos papeles, se ve tranquila, es la visión más hermosa en traje sastre azul marino que podría pedir, esa falda a medio muslo que me hace morir por tocar sus piernas, su blusa rosa con un escote sutil, tan hermosa, me vuelve loco, me muero de ganas por quitar todo del escritorio y tomarla ahí mismo. Camino hacia ella conteniendo mis