HOGUERA
Es una lástima, se ve que sufre, que esto le duele y que al igual que yo, tiene un conflicto emocional muy grave.
Terminamos de cenar, el mesero retira los platos y dejan el postre para ella que disfruta soportando ni mirada. Es perfecta, su piel de porcelana, sus ojos verdes, el cabello dorado como un regalo del sol, todo en ella es delicado desde sus movimientos, su cuerpo, la apariencia femenina que tanto me gusta.
Se termina el postre y suspira llevando la servilleta a sus labios limpiando los restos de comida.