La Sustituta del Alfa
—Dijo el Alfa.
Por otro lado, un Alfa caminaba alrededor de la casa en donde vivía Jackson, casa la cual era poco humilde. Sus lujos eran obvios, sin exagerar, pero lo bastante obvios como para que todo aquel que pasara se diera cuenta de ello. Había visto a Camila entrar junto con el Alfa, y también había permanecido allí lo suficiente como para saber que adentro estaban el señor y la señora Bell. Ese Alfa de cabellos negros con reflejos castaños sabía que por ahora, los que tenían en su poder grandes cantidades de dinero eran los Bell, quienes le heredarían ese mismo dinero a Jackson el día en que su padre, el jefe de familia, muriese.