Esclava del Alfa Inmortal
— Les aseguro, que cualquiera que obtenga los planos de este maravilloso juguete, no se arrepentirá, pagarán una sola vez y lo disfrutarán cada vez que quieran.
En ese momento se escuchó el jadeo de alguien más llegando.
Malcolm no quería voltear, no le interesaba quién estuviera corriendo, solo quería saber dónde estaba Oleika.
— ¡Alfa!— Escuchó el grito y reconoció al instante la voz.
Su cuerpo se tensó, sintió como si un látigo cargado de electricidad le diera justo en la espalda, atravesando por completo todo su ser.