Marcada por el alfa oscuro
Con ira, frunció el ceño por la pausa involuntaria y luego dijo:
—Te rechazo, Kara.
El dolor en todo el cuerpo, la sensación de vacío y soledad que experimentó Kara hicieron que se sintiera miserable. Entendía las razones del rechazo; una mujer como ella jamás podría competir contra la belleza que el alfa tenía al lado. Pero nada la preparó para la repercusión en sus emociones por el impacto de sentir como una parte de sí misma era arrancada sin compasión. Sin embargo, no podía hacer nada al respecto, no podía seguir luchando por un amor que no era recíproco, lo único que conseguiría sería empeorar su situación. Solo pudo decir:
—Acepto.