LA ESPOSA RECHAZADA DEL CEO
Jessica, a su lado, suspiró profundamente y miró a su amiga con una mezcla de nostalgia y admiración.
—Bueno... parece que se repite la historia, amiga —dijo Jessica en voz baja—. ¿Te acuerdas de la última vez que llegaste a esta mansión en este mismo estado de urgencia? Aquella vez viniste derrotada, con el alma rota porque Elio te había rechazado de la forma más cruel, obligándote a firmar un divorcio que no querías.
Cristina apretó el volante y una pequeña sonrisa, cargada de una sabiduría amarga, asomó a sus labios.